Colombia activará 15 puestos de policía en la frontera con Panamá, algunos de los cuales habían sido cerrados por presiones de grupos armados ilegales, informó el canciller panameño, Harmodio Arias, tras reunirse ayer en Bogotá con su colega colombiana, Carolina Barco.
"Se nos informó que van a abrir quince puestos de policía a lo largo de la frontera y consideramos que eso es importante. La presencia de la autoridad en la frontera es un vehículo para evitar la presencia de las fuerzas irregulares", declaró Arias a la prensa al término del encuentro en que se examinó la seguridad fronteriza. "Con el solo hecho de estar ahí yo asumo que (las organizaciones ilegales) preferirán ir a otro lugar", agregó el ministro de Exteriores.
Por su parte, la canciller colombiana señaló que las autoridades de ambos países se comprometieron a incrementar el intercambio de información y los patrullajes en la zona fronteriza con el fin de disuadir a los rebeldes izquierdistas y los paramilitares de extrema derecha.
"Hablamos sobre la necesidad de tener una mayor presencia y una mayor información de lado y lado. De nuevo eso se vuelve fundamental para estar controlando más la situación", indicó Barco.
En la reunión de este martes los gobiernos de Colombia y Panamá también acordaron que una comisión binacional examinará los temas de seguridad en lo relacionado con el tráfico de armas y drogas y el retorno a sus lugares de origen de los campesinos colombianos que han huido a territorio panameño. Además de Arias, a la reunión asistieron por Panamá el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona; el jefe de la Policía Nacional, Carlos Barés; y el embajador en Bogotá, Alfredo Montaner.