La Fiscalía Superior Especial, a cargo de Cristóbal Arboleda, formuló cargos por presunta complicidad contra Víctor "Nengue" Alcázar y ordenó su formal detención. Todo esto mientras la mandataria Mireya Moscoso se ratificaba en sus declaraciones de que existen fuertes indicios que apuntan a que el inculpado colaboró con los paramilitares colombianos que el sábado asesinaron a cuatro indígenas panameños, hirieron a otro y secuestraron a tres estadounidenses.
Los secuestrados fueron liberados ayer. Ante esta situación, el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, anunció que su Gobierno entregará al de Panamá un informe oficial sobre la incursión de grupos armados en la frontera.
Santos indicó que ayer habló por teléfono con la presidenta Moscoso, y le anunció la elaboración de "un informe detallado" sobre el incidente fronterizo, atribuido a paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Agregó que Colombia reforzará la vigilancia militar a lo largo de la frontera con Panamá, donde operan rebeldes izquierdistas y paramilitares de extrema derecha. "El presidente (colombiano Alvaro) Uribe le planteó recientemente a la mandataria de Panamá Mireya Moscoso que íbamos a aumentar la presencia (militar) en esa zona y eso se va a empezar a hacer en breve", dijo.
Ayer cuatro indígenas, residentes en Paya, Darién, rindieron declaraciones en la Fiscalía Superior Especial, sobre lo acontecido. Sus testimonios serían vitales dentro del proceso que inició el Ministerio Público. Víctor Alcázar permanece en la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), y hasta ayer carecía de un abogado.
La Fiscalía Especial Superior informó que hoy a las 9:00 a.m. rendirá formal indagatoria. Ayer la presidenta Moscoso detalló una serie de premisas que, a su juicio, colocan al guía "Nengue" como cómplice de los asesinos. Según la Presidenta, Alcázar tenía la responsabilidad de advertir a los turistas la situación de peligrosidad.
"Lo que llama la atención, según se nos ha informado, es que el señor Alcázar se dirige específicamente a estas tres personas que fueron asesinadas, las abraza efusivamente e inmediatamente los paramilitares les dicen tú, tú, tú y se las llevan para matarlos", acotó.
Acompañada del director de la Policía Nacional y del Ministro de Gobierno y Justicia, agregó que al guía hay que investigarlo por una serie de situaciones, pues es una persona de mucha preparación y con título de ingeniero agrónomo, que habla perfectamente el idioma inglés, tiene una residencia en el barrio de Chanis y sus hijos estudian en España.
Por su parte, los familiares de Víctor Alcázar deploraron las declaraciones de la presidenta Mireya Moscoso vinculando a su pariente con el secuestro de tres norteamericanos por parte de paramilitares de Colombia.
Juan Alcázar, representante de Río Abajo en dos periodos, aseguró que su hermano de 54 años, nació en El Real de Darién, en 1948, donde cursó estudios primarios. Viajó luego a Panamá para culminar la secundaria e inició estudios de Agronomía que no concluyó. Es padre de cinco hijos, dos de ellos viven en España, con su madre a quien Alcázar conoció acá en Contadora, según conoció El Panamá América.
"Mi hermano es un profesional... pero un profesional de la selva porque por sus años en Darién conoce bien la geografía de la provincia", explicó el ex concejal.
Además mencionó que "Nengue" es guía turístico hace más de 10 años. Ha llevado periodistas y turistas a varios puntos de la región. Ayer sus familiares intentaron infructuosamente conversar con él, no obstante, fueron informados que podrían asistir a la visita del fin de semana.
Víctor logró conversar con miembros de la Defensoría del Pueblo a quienes les dijo que le hace falta ropa y frazada "porque se encuentra en un lugar frío", señaló su hermano.
Los paramilitares colombianos liberaron ayer a tres estadounidenses que mantenían retenidos desde el sábado pasado en una zona selvática de la frontera con Panamá, informaron fuentes policiales.
Un portavoz de la Policía de la región bananera de Urabá -noreste, fronteriza con Panamá, precisó que los norteamericanos Megan Smaker, Mark Wedeven y Robert Young Pelton fueron entregados a una comisión humanitaria en una zona del municipio de Unguía, en el departamento de Chocó, 550 km al noroeste de Bogotá. "Ellos están en Unguía, fueron entregados a una comisión humanitaria" integrada por sacerdotes y funcionarios de la Defensoría de Derechos Humanos de la localidad, dijo el vocero policial.
Pelton (47 años), un periodista ex colaborador de CNN y autor del libro "Los lugares más peligrosos del mundo", Smaker y Wedeven fueron retenidos por un comamdo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, exterma derecha) en una zona selvática de la frontera, tras una incursión paramilitar a dos comunidades de Panamá.
La liberación se produjo dos días después que el máximo líder de las AUC, Carlos Castaño, admitiera que los norteamericanos estaban en poder de esos escuadrones de ultraderecha -enemigos a muerte de la guerrilla-, aunque negó que estuvieran secuestrados y anunció que serían entregados a una comisión humanitaria.
Panamá solicitó a Estados Unidos dos helicópteros del ejército para llevar asistencia humanitaria a Paya y Púcuru. La presidenta Moscoso dijo que las dos aeronaves se sumaron ayer a una operación del Servicio Aéreo Nacional y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) para llevar ropa y alimentos a los índígenas en los poblados de Boca de Cupe, Paya y Púcuro.
Tras las labores de asistencia humanitaria, los dos helicópteros cedidos por Estados Unidos serán utilizados durante los próximos cinco meses en la operación de asistencia humanitaria "Nuevos Horizontes 2003" que se realizará en la zona indígena de la provincia de Chiriquí, 500 km al noreste de la capital.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén, pidió ayer la creación de un plan integral para mejorar la situación social y económica de la provincia de Darién, que conlleve acciones de vigilancia permanente por parte de la Policía Nacional, para proteger a la población de nuevos ataques de insurgentes colombianos.
Afirmó que la Comisión de Justicia y Paz tiene información proveniente del Vicariato del Darién en torno a más de 500 personas, entre ellas niños y niñas, que están trasladándose sin protección alguna a otras comunidades de la provincia, por el temor a la guerra que se da en Colombia y los recientes ataques al poblado de Paya, donde paramilitares asesinaron a cuatro dirigentes indígenas.