El Gobierno de Colombia espera que el Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocia con Panamá resuelva las complicaciones que se originan por los productos chinos que llegan al mercado colombiano procedentes del país centroamericano y su zona franca de Colón.
"Creo que esas expectativas y de alguna manera esos señalamientos de algunas complicaciones se van a ir aclarando, en la medida en que podamos ir avanzando en las negociaciones y en que transmitamos lógicamente estas normas y estos procedimientos", indicó el jefe del equipo negociador colombiano, Santiago Pardo Salguero.
Salguero, que encabeza la delegación colombiana en la primera ronda de negociaciones del TLC con Panamá que comenzó ayer en la capital del país centroamericano, reconoció que este asunto, más que temores, genera señalamientos y expectativas entre los empresarios colombianos.
Sobre la marcha de la ronda de negociaciones, el viceministro panameño de Comercio, Francisco lvarez De Soto, dijo que los equipos negociadores "fundamentalmente se han dedicado a revisar los textos propuestos por ambas delegaciones, intercambiando posiciones sobre temas de fondo", que no precisó.
"Evidentemente no podemos reportar el cierre de nada, han estado avanzando en cuanto a entender bien los textos para que se puedan definir más adelante posiciones", añadió.
Pese a que los equipos negociadores rechazaron hasta hoy los contactos con la prensa, De Soto negó que las negociaciones se iniciaran con hermetismo o secretismo.
"No podemos por respeto al proceso mismo, estar dando declaraciones sobre las especificidades de un proceso que exige de mucha responsabilidad y que el manejo sea en las mesas por los técnicos y los negociadores", dijo.
Pardo señaló que este es un proceso "lógicamente conducido por Gobiernos, pero de una manera transparente, amplia e incluyente" y aseguró que ambos equipos negociadores mantienen informados a sus sectores privados.
Colombia y Panamá negocian un total de 24 áreas de negociación como acceso a mercado, procedimiento de origen, administración aduanera, medidas sanitarias y fitosanitarias, entre otras.
Está previsto que tras esta primera ronda se produzca una segunda en Bogotá, del 12 al 16 de abril, y una tercera que se definirá según los resultados de las dos primeras.
Las exportaciones de Colombia a Panamá en 2009 sumaron 258,3 millones de dólares, mientras que en sentido inverso apenas alcanzaron los 15,7 millones de dólares, según datos oficiales.
En diciembre pasado, por sentencia de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Colombia suspendió las restricciones de ingreso que desde hacía tres años aplicaba a las reexportaciones desde la Zona Libre de Colón (Panamá), por considerarlas discriminatorias.
Colombia se quejaba del ingreso indiscriminado de mercancía de contrabando desde el puerto franco panameño, por lo que limitó el acceso a dos puertos colombianos, con el fin de combatir el trasiego de mercancía que, según ese país, se convertía en una competencia desleal a su producción nacional por sus bajos precios.
Panamá ganó sucesivamente tres paneles de arbitraje en la OMC al argumentar que las medidas colombianas iban contra las reglas del libre comercio, pues son las aduanas colombianas las que deben evitar el contrabando.