El embajador de Colombia en Panamá, Ramón Martínez, dijo ayer que los 800 desplazados colombianos que se encuentran en el área de Darién serán repatriados a su país y que el Ejercito Colombiano está reconstruyendo el puesto de vigilancia de Juradó y otros poblados cercanos a la frontera destruidos por la guerrilla, para garantizar la seguridad en la región.
Martínez aseguró que se está realizando una labor en conjunto con las autoridades panameñas para lograr la repatriación de la totalidad de los desplazados colombianos llegados a Darién y en que los próximos días un grupo de 60 personas será repatriado a Colombia.
El diplomático sostuvo que también existe una población indígena con movilidad en los territorios de ambas países y que el programa de retorno también será aplicado a los miembros de estas etnias que se ubiquen en territorio panameño.
También detalló que se repatriará a los desplazados de los poblados de Jaqué y Viroquerá y que a todos se les garantizará la seguridad durante el proceso de repatriación y que para ello, se mantiene una estrecha vigilancia en la frontera.
Dijo que la operación de repatriación se está ejecutando con la participación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para la Atención de los Refugiados (ACNUR) y el gobierno panameño, para lograr que el proceso sea ejecutado con apego a todas las normas legales. Alegó que la situación de seguridad en la región ha mejorado y que por ello, se ha logrado una repatriación paulatina de los grupos de desplazados que se encontraban en territorio panameño.