Con el grito "¡Libertad para Colombia... Basta ya de secuestros!", miles de "paisas" caminaron la Calle 50 para rechazar los secuestros y abogar por la liberación de quienes viven en cautiverio a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Allí estuvo Rosmira Vanegas, religiosa antioqueña, para expresar que "la paz es un objetivo importante" que se debe lograr para liberar a los retenidos.
En tanto, Rodrigo García pidió que sea liberada su prima-hermana, María Claudia Rojas, de 37 años, a la que no han visto desde 2007.
Una lucha sin fronteras.
Como muestra de que la violencia que se vive en el país hermano va más allá de sus fronteras, en esta manifestación no solo participaron colombianos, sino aquellos que por cosas del destino llevan a cuestas el dolor de tener a un familiar secuestrado.
Este es el caso de María Chávez, esposa de Domingo Samaniego, único panameño que está secuestrado por las FARCS desde hace 8 años y 10 meses.
María cuenta que aunque guarda la esperanza de encontrar a Domingo con vida, el no saber nada de él es muy difícil.
Según María, la situación ha sido más dura porque les ha tocado luchar solos. "De las autoridades panameñas no hemos recibido ninguna ayuda, nos sentimos abandonados". No obstante, pide ayuda a las autoridades para que se libere a Domingo.