Después de casi dos semanas de lluvias, ayer los colonenses vieron salir el sol, lo que fue aprovechado por los miles de damnificados para secar sus muebles, ropas y otros enseres.
El ambiente era desalentador, aunque la lluvia disminuyó y el nivel del agua bajó, todavía se podía apreciar a personas sacando agua y lodo a punta de cubo y escobas de sus apartamentos o comercios. Algunos sacaban al sol los colchones y cojines, y otros botaban sus televisores, refrigeradoras y estufas.

Esta misma situación se repetía en todas las calles del centro de Colón, donde la mayoría de los damnificados vivían en la planta baja de los edificios.
En el inmueble conocido como La Barraca, en calle segunda Bolívar y calle tercera Herrera y en la barraca Patio Limoso, entre calle sexta y calle séptima Amador, así como en la multi La Prosperidad y en calle cuarta Amador Guerrero, la gente lo perdió todo.

Siendo casi las 12:00 mediodía, los afectados reclamaban la presencia de las autoridades, ya que no habían recibido ningún tipo de ayuda.
Berta Martínez, residente de La Barraca, comentó que el lunes muy temprano fue levantada por uno de sus hijos, que vive en uno de los cuartos de al lado, para avisarle que se estaba metiendo el agua.

Rodolfo Ángulo y su familia, así como otras de calle cuarta Amador, no pasaron la noche en sus hogares, debido a que el agua llegaba hasta la mitad de esta. Este colonense se vio obligado a pagar una habitación en el Hotel Cartton.
En la costa abajo de Colón se mantenían incomunicados pueblos como Palmas Bellas, Guásimo, Río Indio, Icacal, entre otros, debido a que el puente que los comunica con el resto de la provincia colapsó.

Moradores comentaron que este puente iba a cumplir cuatro años de haberse construido y que esta es la tercera vez que sucede una situación como esta.
En horas de la tarde de ayer apenas llegaba la ayuda a Palmas Bellas.

El informe oficial del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) reveló que la cifra de viviendas afectadas por las inundaciones en Panamá oeste y Colón es de mil 570 y 6 mil 571 personas damnificadas.
El director del Sinaproc, Arturo Alvarado, indicó que Panamá oeste fue declarada zona segura, mientras que los sectores afectados en la provincia de Colón están bajo observación.
En conferencia de prensa, donde además de Alvarado estuvo el ministro de la Presidencia, Roberto Henríquez, este indicó que la provincia de Colón aún no se puede declarar zona segura, debido a los derrumbes, deslaves y deslizamientos de tierra que todavía se mantienen.
Precisamente, en esta provincia se realiza la búsqueda de un auto de la Cruz Roja, donde viajaban dos personas.
Añadió que no se utilizará el Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) hasta que no se defina cuál es la necesidad de los afectados para utilizar el dinero.
Entre tanto, en la Asamblea Nacional comienzan hoy las sesiones extraordinarias, donde algunos de los temas que se abordarán son la modificación a la Ley 38 de junio de 2012 que crea el Fondo de Ahorro Panamá (FAP) y los cambios a la ley fiscal.
Los diputados buscarán definir el tope de los dineros que se utilizarán para ayudar a los damnificados por las fuertes lluvias registradas en el país el fin de semana pasado.
El llamado hecho por el presidente de la Asamblea, Sergio Gálvez, indica que desde las 9:00 a.m. entrarán a ratificar la directiva que conformará el FAP -antiguo Fondo Soberano-, para luego adelantar la vigencia del mismo que estaba contemplado regiría a partir del año 2015, el que sería utilizado para desastres naturales.
Actualmente la Ley 38 establece que solo se destinará 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB), que en cifras son 150 millones de dólares, para desastres, no obstante, tras las inundaciones en las áreas de Capira, La Chorrera y en la provincia de Colón, los fondos provenientes del Canal de Panamá que se encuentran resguardados en el FAP, deberán ser utilizados y se desconoce la cifra.