Las políticas económicas, como la globalización, deben ser combinados con políticas sociales efectivas que tengan como fin la educación para todos, la salud para todos y la igualdad de género, recomendó el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, en el marco del "Día Internacional para la erradicación de la pobreza", a conmemorarse hoy.
En su pronunciamiento Annan criticó que en la actualidad casi la mitad de la población mundial vive con menos de dos dólares al día, pero este dato estadístico no es capaz de captar la "humillación, la pobreza y la brutal deprivación que es la herencia diaria de los pobres del mundo".
Annan sostiene que la pobreza a semejante escala es inaceptable, más aún porque la obligación ha abierto grandes caminos de creación de riqueza y agrega que ésta puede ser una importante fuerza en la lucha contra la pobreza.
Annan considera que la globalización debe suponer algo más que cerrar mercados mayores y la experiencia confirma que el crecimiento por sí sólo no puede reducir la pobreza y la disparidad de ingresos.
En ese sentido, el secretario de la ONU recomienda combinar las políticas económicas con las sociales, que tengan como fin la educación y salud para todos, así como la igualdad de género.
Agrega que esto es esencial si se quiere que la globalización funcione para todos los pueblos del mundo, y si se quiere lograr el objetivo de reducir, para el 2015, la proporción de personas viviendo en extrema pobreza.
Annan reconoce que el objetivo es ambicioso, sin embargo no lo considera una utopía ni un imposible, pues se cuenta con los conocimientos y los medios con los que se puede lograr.
Por ello, asegura, lo que falta es voluntad, que significa interés por proporcionar reducciones de las deudas significativas, eliminación de las barreras proteccionistas contra las exportaciones de los países más pobres y gastar algo más que una insignificante parte del ingreso en cooperación al desarrollo.
Annan indica que en muchos países en vías de desarrollo significa la voluntad para luchar contra la corrupción, para poner fin a los persistentes conflictos y para construir una base de buen gobierno.
Señaló que en la declaración que los líderes mundiales adoptaron en la pasada Cumbre del Milenio, estos reconocieron la necesidad de "no prescindir de ningún esfuerzo para liberar a nuestros compañeros, hombres, mujeres y niños, de la miserable y deshumanizadora condición de extrema pobreza".
Finalmente, el secretario de la ONU señaló que el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza es un recordatorio de la existencia de una responsabilidad global de trabajar para una economía mundial más equitativa, donde todos los países tengan una oportunidad justa para competir, y donde aquellos que más tienen hagan más por los que menos tienen.