Nación

Combustible del Perseus V fue vendido

La embarcación trasladaba 50 toneladas de combustible.


DENTRO DE las investigaciones adelantadas por la Fiscalía Primera de Droga, en el caso del Perseus V, se cuenta con el testimonio de un testigo protegido bajo el seudónimo de Ofelino, quien aseguró en una declaración que las 50 toneladas de combustible que se encontraban dentro del barco, fueron vendidas por funcionarios del Servicio Marítimo Nacional (SMN) en Colón.
Agregó que la chatarra fue comercializada a la compañía Grupo Empresarial EXP, y fue llevada al Puerto Lázaro Cárdenas, en México.
También existe varios testimonios de que los directivos del SMN permitieron a colombianos, mexicanos y ecuatorianos, quienes dieron información falsa sobre sus identidades, abordar el Perseus V. Algunos de ellos realizaron trabajos de soldadura dentro de la embarcación.
En tanto, la declaración del inspector general del SMN, Juan Vergara, confirmó el traslado de las mil toneladas de chatarra al barco Arturo Express que viajó a México.
También se conoció que el Arturo Express era seguido por la DEA, ya que la nave había sido abordada bajo sospecha de narcotráfico, cuando navegaba con otro nombre.
Por otro lado, médicos del Instituto de Medicina Legal (IMEL) evaluaron ayer al separado director del SMN, Ricardo Traad para determinar si requiere de una medida cautelar por enfermedad.
Una fuente judicial confirmó que Traad, quien permanece detenido por cargos de blanqueo de capitales, fue evaluado ayer tras presentar quebrantos de salud.
  • Según las pesquisas al Perseus V se le confeccionaron las caletas para ocultar droga en alta mar y los estupefacientes fueron entregados por lanchas rápidas.

  • Los marinos panameños condenados por el decomiso de la droga del barco han solicitado a los Estados Unidos terminar sus condenas en Panamá.

  • La embarcación estuvo a punto de hundirse durante un temporal que azotó la provincia de Colón, el año pasado.


El año pasado, dos de ellos fueron castigados por acosar sexualmente a dos niñas. Les tocaron sus genitales.
Curiosamente estas personas sólo pasaron 24 horas encarcelados de acuerdo con nuestro guía, quien prefirió reserva.
Al tema de las niñas se suma otro caso de explotación sexual promovida por los "omegui", denominación que se les da a los kunas homosexuales.
Ellos pagan a los adolescentes cerca de B/. 3 por sostener una relación sexual.
En Kuna Yala, particularmente en Ustupu, el sistema es matriarcal. A los muchachos se les atiende con las mismas consideraciones que a las niñas.
Tan es así, que los "omegui" son, por lo general, los mejores creadores de molas en Kuna Yala y curiosamente, son los únicos que venden billetes de la lotería.
Sin embargo, no controlan el desenfreno. "Si me pagas una cerveza te enseño de todo", dijo uno de ellos a nuestro guía.
Las consecuencias de todo esto ya son una temible estadística. Según cifras de la Contraloría General de la República, Colón tiene una tasa de 3.7 muertes por VIH/SIDA por cada 10 mil habitantes. En Kuna Yala es 3.5.
  • Por las noches, la venta clandestina de licor capta la atención de propios y extraños. Las casas, que son chozas de bambú con techo de palma, se han convertido en sitios perfectos para el negocio ilegal en la comarca.

  • Contradictoriamente lo que sí está abandonado es el Consejo Kuna al que asisten los sahilas todas las noches. Los asistentes se cuentan con los dedos de las manos.


La representación de la Iglesia católica, en Ustupu, no es ajena a lo que ocurre.
Benicio Morales, un sacerdote kuna quien tiene más de 20 años de vivir allá, reconoció que hay un problema en la comarca de índole sexual, más en los jóvenes.
Una de las razones, según el religioso, es que en la actualidad los chicos kunas no quieren vivir su cultura, religión y practicar su lengua.
En medio del muelle y el ruido provocado por los motores de las embarcaciones, Morales narró que la desidia por el trabajo, la irresponsabilidad paternal, la desnutrición, el embarazo precoz y la droga están llevando al "caos" a la comarca.
Al igual que el sacerdote, los miembros del Movimiento de la Juventud Kuna y el Grupo de Mujeres Indígenas están preocupados porque la prostitución se puede convertir en "algo común".
Aunque discrepan con los sahilas, quienes no quieren hablar sobre el tema, ya que estiman que es una situación que debe atacarse desde todas las esferas públicas.
Lo que creen es que lo cerrado del sistema de gobierno Kuna ha abierto las puertas a la prostitución.
Mañana se publicará una segunda entrega sobre cómo subsisten los indígenas kunas y la participación de la droga en su día a día.
(Primera de dos entregas)


fecha edicion
old id
281170
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América