A casi 20 días de que finalice la veda de la importación de armas de fuego, en el Ministerio de Seguridad (Minseg) no hay una nada concreto acerca del futuro de esta medida.
Por tal razón, esta situación está generando una incertidumbre entre quienes se dedican a este comercio, reveló Raúl Molina, presidente de la Asociación Panameña de Propietarios de Armas (Appa).
Molina cuestionó el hecho de que a estas alturas, en el Minseg aún no se haya definido sobre el levantamiento de la veda, que, a su juicio, está generando un impacto negativo en la sociedad.
Sus palabras se sustentan principalmente en las compañías de seguridad, que no pueden renovar sus armas, lo que las deja en desventaja con la delincuencia, que sí tiene acceso a armas más sofisticadas.
Además indicó que las 20 empresas dedicadas a la venta de armas tienen un año de verse afectadas, ya que al no poder importar armas, no pueden desarrollar el comercio, lo que va en perjuicio de cientos de trabajadores y sus familias.
La veda vence el 26 de octubre de este año y según Molina, se trata de una medida innecesaria porque la delincuencia no se genera con la venta legal de armas, porque ningún delincuente pasa por los requisitos que se exigen. Según estudios que maneja la Appa, en Panamá podrían haber alrededor de 21 armas de fuego por cada 100,000 habitantes, de las cuales 3 se obtienen de manera legal