Masouh y Hossein Teriveh, dos comerciantes de origen iraní, aún sufren las consecuencias de los violentos enfrentamientos ocurridos en el distrito de Changuinola el pasado 9 de julio.
Los dos hermanos fueron heridos con perdigones cuando se disponían a cerrar su restaurante ubicado en la avenida 17, ya que los enfrentamientos ese día se trasladaron al centro de la ciudad.
Ambos denunciaron ante la Defensoría del Pueblo que recibieron los impactos en el rostro, cráneo y abdomen.
Ahora, las heridas le impiden desarrollar sus actividades diarias de forma normal.
Masouh, quien tiene 25 años de residir en Changuinola, dijo que ha gastado más de B/ 600.00 en atención médica y no se reintegra a su trabajo.
Mientras que Hossein expresó que no escucha por el oído derecho y sufre de fuertes dolores de cabeza.