En la principal arteria comercial de la capital, la Avenida Central, la mayoría de los comercios abrieron sus puertas de manera normal, pero bajo una estricta vigilancia de la Policía Nacional y agentes de seguridad privados, mientras que en el interior del país la actividad comercial no se detuvo pese a algunos incidentes.
Aunque la afluencia de clientes y transeúntes por la Central disminuyó en comparación con otros días, algunos dueños de almacenes manifestaron que las ventas eran normales. Mientras transcurrían las horas del día, la afluencia de público fue aumentando.
En la vía España, donde funciona el centro bancario internacional y los principales hoteles del país, el día transcurrió normal, pero se notó poca afluencia de público y de automóviles en esa arteria.
Los bancos abrieron sus puertas en el horario normal y los trabajadores de ese sector laboraron sin detener sus actividades. En la Vía España se notó un mayor incremento de unidades de la Policía Nacional, que se apostaron a lo largo de toda esa arteria. Los comercios y hoteles de este sector abrieron con normalidad.
"El público está llegando poco a poco y creo no hay nada anormal", dijo una dependiente de un almacén en la vía España. En otros centros comerciales como Los Pueblos Albrook y Juan Díaz, El Dorado, en la Tumba Muerto y La Gran Estación en San Miguelito, los comercios abrieron sus puertas.
Los educadores, empleados de la Caja de Seguro Social (CSS), obreros y universitarios respaldaron la huelga general desde el interior el país, con cierres de calles, marcha y protestas.
Un notable número de organizaciones sindicales, obreros y funcionarios de entidades gubernamentales marcharon en una gran caminata ayer en la ciudad de David donde coreaban consignas en contra la mandataria y las acciones arbitrarias tomadas en la CSS.
Tanto los educadores, las enfermeras, los funcionarios de la CSS y los organismos sindicales corearon consignas como "La Caja, Arnulfo la construyó y Mireya la destruyó", entre otras.
Mientras, los dirigentes Jaime Caballero, de los obreros, y César Santos, del Movimiento Estudiantil Revolucionario (MER), sin una justificación fueron retenidos por más de siete horas en las instalaciones de la Policía Nacional.
La detección de Caballero se produjo cuando salió de su residencia ubicada en la calle quinta de la cuidad de David. Según un comunicado de la Policía, cuatro personas fueron detenidas en distintos puntos del distrito en actitud sospechosa, y se les encontró volantes, resorteras, piedras, una cuchilla, vinagre y una bomba de gas lacrimógeno usada.
El SNTRACS en Coclé cerró la vía Interamericana en tres ocasiones, específicamente en Farallón y Llano Marín para que los dejaran llegar hasta Penonomé a manifestarse con docentes y otros funcionarios.
La empresa privada realizó de manera normal sus labores a pesar de la huelga nacional; mientras los educadores, funcionarios de la CSS, universitarios y el SUNTRACS realizaron una manifestación multitudinaria y un cierre por 20 minutos en la Interamericana a la altura de la quebrada de San José. Juan Carlos Salas, dirigente del SUNTRACS en Coclé, calificó la manifestación como un éxito a pesar que muchos fueron obligados a trabajar.
El sindicalista sostuvo que confrontaron una serie de problemas para trasladarse desde Farallón de Antón hasta Penonomé y por ello se vieron obligados a cerrar la vía Interamericana por 15 minutos. En Farallón en la mañana y al medio día en Llano Marín porque el tránsito no los dejaba llegar a Penonomé a encontrarse con los docentes y funcionarios.
Los manifestantes realizaron una marcha por las principales calles de Penonomé y luego tomaron un paño de la vía Interamericana, para efectuar un cierre por espacio de 20 minutos.
Un grupo de infiltrados, estudiantes universitarios y miembros del SUNTRACS se enfrentaron con piedras a las unidades del Control de Multitudes que lanzaban gases lacrimógenos para dispersarlos de la entrada a la ciudad en la calle 16, aproximadamente a las 11:30 de la mañana.
Se informó del arresto de siete personas acusadas de entorpecer el orden público y de lanzar objetos a las unidades de la policía. Entre los detenidos se encuentran: Víctor Holmes, Martín Gavalo, Edgar Tennwat, Xavier Córdoba, Luis Vega, José Avilá y Juan Alberto Jiménez.
El paro se mantuvo en el Hospital Manuel Amador Guerrero, la Policlínica Hugo Spadafora, Sabanitas y Nuevo San Juan, mientras el personal médico sólo atendía casos de emergencia. En la calle 10 Central también se quemaron llantas pero no se registraron enfrentamientos.
El secretario general de la Asociación de Profesores Colonenses, Carlos Baltasar, dijo que el paro llenó las expectativas y que fue un éxito, mientras que Marcos Allen de la Federación Sindical consideró positivo las manifestaciones.
También las unidades el Control de Multitudes lanzaron gases lacrimógenos en los predios del Centro Regional Universitario de Colón donde se reportaron protestas. Los colegios y escuelas públicas no laboraron, no obstante en la particulares fue irregular.
Calificada como la marcha más concurrida desde el inicio de la remoción de Juan Jované, distintos gremios veragüenses salieron a las calles a elevar su voz de protesta.
Algunas organizaciones, gremios de educadores, empleados de la CSS y estudiantes universitarios, recorrieron las principales calles de la ciudad hasta la Gobernación.
Se conoció que todos los proyectos continuaron laborando de manera normal y el comercio en general. Según algunos sindicalistas de la región, la huelga no fue efectiva en el sector de la construcción.
A partir de la 1:00 a.m., un grupo de jóvenes residentes en finca 13 y los alrededores procedieron a quemar llantas y pedazos de madera, para iniciar la jornada de huelga hasta la 10:30 a.m.
Se conoció además, que en la carretera que conduce de Changuinola hacia Almirante, cerca al puente sobre el río Changuinola, también se incendiaron algunos neumáticos, pero sin mayores consecuencias. Las autoridades reportaron daños en algunas ventanas en las oficinas de transportación de la Bocas Fruit Co.; también se incendió una carreta de transporte. En horas del medio día, cientos de integrantes de unas 29 organizaciones realizaron una marcha pacífica desde finca 8 hasta la avenida 17 de abril.
Cabe destacar, que por decisión de la asamblea de representantes de fincas, los más de 3 mil 500 obreros de la Bocas Fruit Co., no laboraron, dejándose de empacar más de 30 mil cajas de bananos para la exportación.
Docentes de escuelas secundarias y primarias de La Chorrera apoyaron la huelga general al igual que los funcionarios administrativos y de enfermería de la Policlínica Santiago Barraza, en tanto que el sector transporte se mantuvo laborando de forma normal.
Los educadores se concentraron en la escuela República de Costa Rica de donde partieron para realizar una marcha por la avenida de Las Américas y luego trasladarse a la capital.
Mientras que en el Hospital Nicolás Solano, el director regional de Salud, Aurelio Núñez, indicó que se laboró en un 80%. En tanto, la Policía Nacional se mantenía apostada en la Policlínica Santiago Barraza y las antiguas instalaciones del centro para evitar que funcionarios administrativos impidieran el acceso de los pacientes.
Mientras en la provincia de Los Santos, el día se desarrolló de manera normal, exceptuando algunos colegios que estuvieron paralizados y los profesores se mantuvieron en sus puestos.
La sub directora de Educación de Los Santos, Rosalía Cortez, mencionó que tres escuelas laboraron de manera normal, entre ellas Valle Riquito; mientras el tránsito vehicular de efectuó de manera normal.
Empleados de la CSS programaron una marcha a las 4:00 p.m. por las principales calles y luego retornan de la agencia en Las Tablas, ubicada en la vía Guararé.