La Comisión Nacional de Elecciones del Partido MOLIRENA solicitó ayer al Tribunal Electoral (TE) designar a observadores permanentes para que fiscalicen la selección de los convencionales y procesos internos que se adelantan en este colectivo.
Mientras que el secretario del partido, Arturo Vallarino, denunció que esta comisión pretende suspender las elecciones para no permitir el triunfo de la nómina amarilla.
Argumentó que prueba de ello es el favoritismo hacia la nómina roja que impulsa la reelección de Jesús Rosas en la presidencia del partido.
Reiteró que la comisión permitió que la nómina roja postulara candidatos no inscritos y presentara documentos distintos al de la postulación. No obstante, se ha negado toda posibilidad de corrección a la nómina amarilla aun cuando las deficiencias son subsanables.
Vallarino explicó que otras de las irregularidades del proceso es que a menos de 20 días de verificarse, aún no se han definido los centros de votación con sus respectivas mesas, lo que podría ocasionar inconvenientes en la movilización de los simpatizantes.
"Hacemos un llamado para que se reflexione antes de tomar decisiones que van a afectar el futuro del MOLIRENA", apuntó.
Sustentó que hay normas para la nómina roja y otras para la amarilla, lo que demuestra que hay "maquinación fraudulenta para ganar las elecciones a través de tramoyas y picardía".
En tanto, el presidente del Comité Nacional de Elecciones, Rubén Elías Rodríguez, señaló que solicitó la intervención del TE en el proceso interno del partido para manejar de forma transparente y con la seriedad que amerita la elección de los convencionales.
Planteó que todos los grupos interesados tienen en su poder copias de las nóminas, por lo que desconoce en qué se sustentan las acusaciones de favoritismo.
Añadió que próximamente dictará las resoluciones que establecerán las bases reglamentarias y legales para el proceso interno. "La solicitud presentada al Tribunal se fundamentó en querer realizar las cosas de forma transparente ante los ojos de la ciudadanía, dentro del calendario fijado, con la seriedad y responsabilidad que amerita", enfatizó.
Por esa razón -explicó Gallegos- lo que se hace es un acuerdo con la comarca para que le permitan a una persona de la comunidad poner su propiedad a disposición de la granja durante 10 años.