Un alto porcentaje de la criminalidad en el país está fuertemente relacionado con la reincidencia. Según un estudio del Instituto de Criminología de la Universidad de Panamá, los autores de estos delitos son los mismos que anteriormente pagaron condena por determinado hecho delictivo.
La investigación es parte del trabajo que debe realizar una comisión de alto nivel nombrada por el Ejecutivo e integrada por varias entidades del Estado. El objetivo es formular políticas y programas más efectivos para combatir la criminalidad.
Según el estudio, el hurto y el robo con arma de fuego son los delitos con mayor reincidencia, y la ola de criminalidad es determinada por la tasa poblacional, que evidencia un aumento conforme al crecimiento de los problemas sociales y la violencia en las calles.
Sólo en los primeros seis meses del presente año, entre estas dos figuras del delito se han registrado unos 4,205 casos, según estadísticas de la Policía Técnica Judicial.
Según la directora del Instituto de Criminología, Aida Selles de Palacio, el crecimiento de la delincuencia es debido a la falta de atención por parte del Estado y la sociedad en el tema de prevención y rehabilitación secundaria, que debe ser impartida durante el periodo que el individuo se encuentre detenido. Considera que más que hablar del primer delincuente, es decir, personas que por primera vez incurren en un delito, se debe observar la alta tasa de reincidencia en adultos y menores.
"Tenemos que admitir que la tasa de la población de adultos en las cárceles tiene un antecedente muy alto de menores que delinquieron, y ahora cumplieron su mayoría de edad", explicó. Aseguró que éstos fueron jóvenes que en alguna ocasión hicieron un llamado al Estado y a la sociedad y no fueron atendidos adecuadamente ni oportunamente, y esta situación es digna de tomar en cuenta dentro del informe.
Según la especialista, la información suministrada a El Panamá América es un adelanto de lo que se plasma en el informe, luego de haber concluido la primera etapa del estudio en el que personal del Instituto de Criminología sirvió como asesor técnico. El diagnóstico central es que no son nuevas personas las que delinquen, sino menores y adultos que ya han incurrido en hechos delictivos.
Manifestó que el actual sistema hace al sujeto más peligroso, por salir de los centros reclusorios más resentidos con la sociedad, que la única opción que les brinda es seguir cometiendo delitos que nuevamente lo llevan a prisión.
La comisión nació a partir de la jornada de política criminológica sobre seguridad ciudadana, donde estuvo presente el sector gubernamental. En la Comisión para el Estudio de la Criminalidad participan además la Policía Nacional, Policía Técnica Judicial, el Ministerio de Gobierno y Justicia, el de Educación, la Universidad de Panamá, la empresa privada y la Contraloría.