La Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa tendrá su representación en las conversaciones que realice el gobierno panameño con miras a la futura negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, informó ayer el presidente de esta instancia, el legislador Francisco Alemán.
Indicó que aunque están conscientes de que corresponde al Organo Ejecutivo llevar las relaciones internacionales, la comisión tendrá representación en estas conversaciones a fin de conocer los avances que se logran.
Alemán manifestó que hay que tener presente que la Comisión de Relaciones Exteriores juega un papel importante al momento que se acuerda un TLC, pues éste debe ser ratificado por la Asamblea Legislativa.
Indicó que han sido invitados por el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) a las conversaciones y asistirán, pues están interesados en conocer lo que se está conversando al respecto.
Alemán, quien ayer fue abanderado en el desfile organizado por la Asociación de Santeños Residentes en San Miguelito, expresó que la preocupación principal de la Asamblea es la protección al sector productivo del país que podría verse afectado por este tipo de acuerdos internacionales.
Destacó que la Comisión de Relaciones Exteriores en los últimos meses cumplió con la ratificación del TLC con Taiwan y la firma de la lista de productos con República Dominicana.
El legislador Alemán insistió en que Panamá debe buscar el acercamiento con los mercados internacionales, pero hay que tener presente que no se puede dejar desamparados los sectores de la economía nacional que de una u otra forma podrían verse afectados por esta clase de acuerdos.
Se propugna por el establecimiento de estructuras básicas de un buen gobierno eficiente y apto para enfrentar los riesgos inherentes a la divergencia de intereses entre la propiedad y el control de la gestión que afecta tanto a los accionistas, directores, dignatarios, empleados y público inversionista.
Además se plantean las responsabilidades y procedimientos que deben cumplir los distintos órganos de gobierno de la sociedad en aras de garantizar las instancias transparentes y públicas de toma de decisiones y estrategias empresariales y suministro de información bajo el conocimiento de todos los interesados en los asuntos societarios (accionistas, inversionistas, clientes, proveedores, autoridad reguladora entre otros).
De igual manera se busca el establecimiento de sistemas de control interno que permitan la ejecución de medidas de desempeño de las políticas y objetivos empresariales, sistemas contables y manejo confiable de los informes emitidos por la sociedad, así como la determinación de las medidas correctivas aplicables en caso de producirse desviaciones en su cumplimiento, entre otras medidas.
Para otros emisores que prefieren mantener su nombre en reserva, la flexibilidad, juega un papel importante, dentro de las normas de gobierno corporativo, porque su aplicación es muy particular en cada empresa y a las características de su estructura interna.
Aún en las jurisdicciones que han legislado en la materia, se ha dejado amplia latitud para que las empresas las apliquen apegadas a sus realidades. Si se toma en cuenta el dinamismo en el tema de gobierno corporativo queda claramente establecido que este es cambiante y existen múltiples formas de resolver el mismo problema.
Dentro de la propuesta de gobierno corporativo de la CNV, se introduce un reporte obligatorio, y aunque el acuerdo será de voluntaria observancia, la CNV tendrá la atribución de establecer que debe estar contenido en los reportes de los emisores.
Es decir, bajo esa figura legal se establecería como mandato que los emisores reporten en su informe anual si ha decidido o no tener normas de gobierno corporativo.
De acuerdo con el comisionado presidente de la CNV, Carlos Barsallo, "esta es una información a la que tienen derecho los inversionistas a la hora de comprar o vender un valor".
El acuerdo servirá de guía o propuesta, para que las empresas tengan mejores mecanismos de auditorías internas, lo que a su vez, despertaría mayor confianza entre los inversionistas.
Por este motivo, la CNV propone que las empresas cuenten con un comité de auditoría que fungirá como un ente de apoyo de la junta directiva para la supervisión de un examen, evaluación y vigilancia permanente en el sistema contable y financiero de la sociedad.
Desarrollará una verificación constante de los criterios de independencia del auditor externo, así como del seguimiento de los procedimientos de los sistemas de control interno de gestión.
Sobre este aspecto, los emisores no presentan ninguna objeción, pero consideran que la determinación de decidir si se crea dicho comité, debe ser potestad de cada empresa.
Igualmente solicitan que no tengan que reportar las empresas subsidiarias, ya que la obligación de gobierno corporativo cae en la cabeza del grupo.