En acusaciones verbales, advertencias de ilegalidad y reclamos por el pago de salarios adeudados, terminó ayer el acto de instalación del nuevo Patronato de la Feria Internacional de La Chorrera.
Este reemplazará a la Comisión Cívica, nombrada meses atrás por las autoridades municipales, para la realización de un festival folklórico, luego que la Corte Suprema de Justicia les concediera todos los derechos.
Conflicto.
La entrada de los miembros del patronato en las oficinas de la Feria Internacional, fue impedida por el presidente del Comité Cívico, el Dr. Gonzalo González.
González manifestó que no había recibido ninguna nota del alcalde del distrito, Luis Guerra, para hacer la entrega de los bienes existentes.
En un breve intercambio de palabras, el Dr. González le dijo al abogado del Patronato, Celio Gutiérrez, que los asesores legales del Municipio le advirtieron que podría ser objeto de una demanda, si entregaba las instalaciones sin una autorización escrita por el alcalde.
Luego de calmarse los ánimos, el abogado Gutiérrez, indicó que esperarían hasta las 3:00 de la tarde de ayer, la nota de la Alcaldía, pero esta nunca llegó.
Es por esto que hoy procederán a entrar a las oficinas, que por ley les corresponden, ya que el patronado instalado ayer, está reconocido por la Comisión Nacional de Feria y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
Negativa.
Por su parte el Dr. Gonzalo González aclaró su posición, indicando que está a la espera de la notificación oficial por parte de la Alcaldía, sin la cual no podrá abandonar las instalaciones.
Aclaró además que los fondos recaudados durante la celebración del festival están depositados a nombre del Municipio de La Chorrera y esperan igualmente, la decisión de las autoridades para disponer de este dinero.
Deuda.
En medio de esta polémica se encuentran unos ocho funcionarios que por años han trabajado en la feria quienes se les adeuda un mes y medio de salario.
Según uno de los funcionarios, que optó por la reserva de su nombre, la Comisión Cívica que realizó el festival, les elaboró un contrato de trabajo por 45 días, los cuales no les han sido pagados.
Añadió que aunque se mantienen trabajando desconocen quién debe pagarles sus salarios.