Nación

¿Cómo ve usted el tema de la seguridad en el corregimiento?


Daira Hernández: "Todos los días me siento insegura aquí en Pedregal. Los policías pasan muy poco y cuando lo hacen, no se bajan a conversar con las personas sobre sus quejas. Quisiera que hicieran más rondas policiales y operativos para atrapar a los delincuentes".
Gilberto Vásquez: "La seguridad es nula. Los policías pasan solo en las mañanas y la vigilancia por los sectores peligrosos es muy poca. Las unidades policiales no pueden estar encuarteladas, para que uno se sienta seguro, deben mandarlos a las calles a caminar ".
Miriam Salcedo: "Las noches son horribles. Hay poca vigilancia por parte de la Policía y si patrullan, es esporádicamente. Queremos más seguridad. He pensado en comprar hierros y colocarlos en la casa, pues no se puede dormir pensando que uno será víctima de los malhechores".
Aira Samaniego: "A mi casa se han metido a robar. Uno se siente inseguro, no se puede dejar nada afuera porque se lo llevan. Hay que acostarse temprano y en cada diligencia, hay que cargar poco dinero para prevenir. Lo más lamentable es que nadie hace nada para resolver eso".
Cabe preguntarse si es una mayoría efectiva de ciudadanos la que puede pagarse la asistencia a diálogos nacionales y de esa manera "participar" organizadamente. Por regla general, esta forma de participación sectorial está motivada por la preservación de los propios intereses en juego. La legitimidad de cada participante en el diálogo, así como la evaluación del conjunto de los participantes, es un tema que no se interroga a fondo y así todo queda librado a la existencia o no de recursos propios, que es lo que decide quiénes participan y quiénes no.
Los así llamados diálogos podrían tener una base inequitativa que lógicamente afectará sus resultados, pues, teóricamente, el gobierno representa los intereses más generales de la sociedad y la operación del "diálogo" recortaría estos espacios en beneficio de portadores de intereses particulares.
Pese a lo dicho, "el plan" y "el consenso" aparecen en esta coyuntura como formas políticas emergentes, destinadas a sustituir o desplazar la importancia de las estructuras reales de la democracia. Porque una democracia se sustenta en instituciones permanentes, normadas y efectivas que garantizan la participación ciudadana en condiciones de igualdad y no discriminación, y no en una lista de instrucciones al gobierno acordada por sectores interesados.
Las instituciones tienen su marco de referencia en la Constitución y en las leyes, y no en la buena voluntad de las personas que nos gobiernan, o que nos quieren gobernar. Para que la democracia sea operativa debemos fortalecer sus instituciones, no los acuerdos entre grupos particulares. Para que la democracia genere un liderazgo de cambio hacia una cultura y valores democráticos, nunca habrá un mejor momento que los torneos electorales, pues así las democracias seleccionan a las personas que participan en los procesos de toma de decisiones.
El rol de la sociedad civil no puede ser el mismo que el del gobierno, de la misma forma que la autoridad no puede buscar mimetizarse en el bosque de la sociedad civil. Una cosa es (la responsabilidad de) tomar decisiones y otra muy distinta (la libertad de) fiscalizar el cumplimiento de funciones públicas. Una cosa es ejercer el poder público en virtud de mandatos constitucionales y otra participar en la vida pública de la nación.
¿Quién gana con tanta confusión?
Esta mujer emprendedora estudió en la Escuela Primaria Costa Rica, y su primer ciclo en el Colegio Pedro Pablo Sánchez.
Luego se graduó de maestra de educación para el hogar en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, cuando en aquellos tiempos no se especializaba en comercio.
Nunca ejerció la carrera de maestra porque se dedicó a la familia y al hogar, además siempre ha sentido mucho interés en lo referente a la atención a las personas.
Ana Gisela ha dejado gran parte de su vida en la actividad de la venta de chorizo, pero reitera que lo que más le llena de satisfacción es el deber cumplido, y el agrado de quienes degustan el chorizo chorrerano ahumado a leña.
"Mientras uno sea honrado, respete y quiera a los demás, todo en la vida le saldrá bien, jamás debe infringir las leyes y en el futuro todo lo que le espera es un paraíso lleno de frutos", dijo Ana Gisela.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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