De acuerdo con las autoridades de este complejo, la medida continuará pero se irá aplicando paulatinamente, mientras se le explique a los usuarios de las policlínicas las razones que obligaron a la dirección de la entidad a tomar esta acción.
Además, se adoptará dependiendo del tipo de medicamento que esté solicitando el paciente.
No habrá mayores restricciones si se trata de medicinas de uso hospitalario.
Las recetas que definitivamente no serán aceptadas son las que procedan de policlínicas, pero para éstas habrá un proceso de aplicación hasta que se logre concienciar a estos usuarios de que deben solicitar sus medicamentos en su policlínica más cercana.
Ayer también la directora de Farmacia del complejo hospitalario se reunió con directores de las policlínicas del área metropolitana para tomar medidas a fin de no afectar los pacientes de estas unidades de atención.
Las decisión, explicó el director médico de complejo Dr. Victor Julio, se debe a las limitaciones económicas que afronta la CSS e igualmente para evitar los constantesdesabastecimientos que se producen en la farmacia de este centro hospitalario que afectan grandemente a la población.
Se apoyará a las unidades ejecutoras o policlínicas suministrándoles los medicamentos que necesiten, pero tras una coordinación previa de los servicios de farmacia.
Maritza de Plata, jefa del Servicio de Farmacia del Complejo Hospitalario, señala que el desabastecimiento en la Caja de Seguro Social es un problema que ocurre en todas las instalaciones de salud de esta dependencia.
Esto se podrá contrarrestar sólo si se adoptan medidas de comunicación interna entre las policlínicas cuando se agote algún medicamento.
De acuerdo con las autoridades del Complejo, la metodología podría extenderse al resto de las policlínicas d el país para garantizar medicamentos a los asegurados y mejorar la utilización de los recursos de la institución, que son escasos.
La farmacia del Complejo Hospitalario Metropolitano recibe mensualmente unas 35 mil recetas de medicamentos.
De este total, unas 4,500 son emitidas por diferentes unidades ejecutoras.
Además, unas 5,000 provienen de clínicas privadas.
Alexis Caballero. Vengo del interior y no me parece buena esta medida, pues afecta a las personas.
María Elena de Acosta. Esta es una medida inhumana que atenta contra los derechos del ciudadano.
Nidia Caballero. Es una medida injusta porque como asegurados tenemos derecho al servicio.
Julia. Es una incongruencia. En vez de mejorar la situación, lo que hace es empeorarla.