La venta indiscriminada de medicamentos por Internet, de dudosa procedencia o con el contenido errado de la dosis requerida ha empezado a captar la atención de las autoridades de salud en los últimos años.
En septiembre del 2011, la Agencia estadounidense de medicamentos y productos alimentarios (FDA), publicó un informe en donde se identificaron 997 páginas de Internet que no cumplían los requisitos para la venta de fármacos. Ese mismo año, en España, se llevó acabo la operación Operación 'Pangea' contra la distribución de medicamentos falsos e ilegales a través de Internet, que produjo el cierre de 13 mil 500 páginas que ofrecían productos farmacéuticos pirateados en 18 países.
Panamá no escapa de esta realidad, para Eric Conte, director de Farmacias y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa), aunque no existen cifras de esta actividad, es una práctica que se está dando en el país, que pone en riesgo la salud de las personas, quien accesa a estos sitios y compran los fármacos, sin saber si los proveedores tienen un registro sanitario, si están alterados o si tienen la composición química requerida.
A juicio de Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), la adquisición de fármacos por Internet aumenta el riesgo, por lo tanto, recomendó evitar hacer estas compras.
Los que no se puede ocultar, es que la falsificación de medicamento a través de contrabando ha empezado a ser más evidente y en los últimos cinco años, el Comité Ejecutivo Interinstitucional para la Prevención y Detección de Productos Farmacéuticos Falsificados, un organismo que coordina los esfuerzos por contrarrestar el flagelo, ha detectado 21 casos.
Reportes de venta y suministro de medicinas falsificadas como Panadol Multisíntomas y viagra, sobresalen en este listado del proceso, investigados por el Ministerio Público.
Entre los casos más destacados, sobresalen el desmantelamiento en agosto de 2010 de una empresa en la Zona Libre de Colón que importaba medicamentos adulterados, alteraba frascos y blísteres (envase de plástico transparente con cavidades en forma de ampolla donde se alojan las tabletas). Entre los medicamentos adulterados figuraba el lipitor, utilizado para tratar el colesterol.
La empresa que trasegaba las tabletas provenientes de Sudamérica y las distribuían desde Panamá hacia el Caribe fue cerrada, según informó el director de Farmacias y Drogas del Ministerio de Salud, Eric Conte.
Mientras que en el 2011, fue confiscado un contenedor en tránsito por Panamá que trasegaba unos 5 millones de tabletas de viagra y cialis falsificadas. Ambos medicamentos son utilizados para tratar la disfunción eréctil y tienen un costo aproximado en el comercio de 16 y 18 dólares respectivamente.
El peligro del consumo de medicamentos falsificados radica en que no contienen los ingredientes que aseguran tener y en el peor de los casos, pueden tener componentes nocivos para la salud, explicó la presidenta del Colegio Nacional de Farmacéuticos de Panamá, Vilma Turner.
“El que se va a dedicar a esta actividad no va a invertir dinero en sustancias químicas que pueden ser costosas, lo que va hacer es no usar los componentes de la droga y eso es un peligro para la salud", aseguró.
Destacó que la mejor protección al consumidor es adquirir sus medicinas en establecimientos autorizados y jamás comprarlos de manera ambulatoria.