EL INFORME de auditoría entregado por la Caja de Seguro Social (CSS) el 12 de diciembre de 2006 a la Fiscalía Cuarta Superior, señala que existía una instrucción por parte de la Junta Directiva para que no se efectuarán compras de materia prima para la elaboración de medicinas, pero se realizaron por el orden de los B/.669 mil 853.
Una de las observaciones indica que se registraron compras excesivas de glicerina en el periodo 2003-2006, las cuales fueron tramitadas por el Laboratorio de Producción.
Ante este tipo de situaciones se determinaron posibles responsabilidades administrativas en el ejercicio de sus funciones a un número plural de funcionarios y ex funcionarios de la CSS, además de una presunta lesión patrimonial por parte del grupo comercial Medicom S.A por encima de los B/.18 mil.
Entre los presuntos responsables se encuentra Samuel Rivera, ex director nacional de Compras, quien aprobó órdenes de compra de materia prima, para el Laboratorio de Producción, durante el 2003.
Al respecto, Rivera expresó que "esta auditoría está buscando chivos expiatorios, tratando de no echar la culpa a la inexacta administración de René Luciani, para tapar la culpa de ellos".
Aclaró que entró como director de Compras el 31 de marzo de 2003 y ese mismo año, el 18 de septiembre, dejó el puesto. Recordó que la directiva hizo un comentario y dio 45 días para que no se realizaran las compras las cuales se vencieron a su llegada.
La auditoría responsabilizó a la ex directora de Abastos, Nereida de Velasco y a Linda Thomas regente del laboratorio por ignorar la instrucción de la directiva.
Según el informe de auditoría de la CSS se incrementó el inventario de la materia prima para la producción de medicamentos entre el 2003-2006.
Medicom, S.A. incumplió con la entrega de la fecha de glicerina pura USP, dejando una lesión de B/.18,493.65.
Se registró la inconsistencia en la fecha de vencimiento de la glicerina y no se reevaluó el lote que estaba vencido.
Compras de insumos estaban prohibidas
Según el informe en el laboratorio de la Caja de Seguro Social se utilizó una farmacopea desactualizada.