La Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa, CADE 2000, ha llevado a los participantes a plantear una propuesta efectiva contra la pobreza debido a los niveles "inaceptables" que se presentan en Panamá.
Un comunicado emitido por los participantes de la Conferencia señala, que algunos estudios realizados en los últimos años en Panamá demuestran que la pobreza afecta a más de un millón de personas, por lo cual consideran impostergable el análisis colectivo de este problema.
Según la propuesta del Gobierno, el problema no consiste en reducir la pobreza, sino en aumentar la riqueza y saberla distribuir sin coartar su creación.
Indica además que no es cuestión de repartir lo que hay, sino crear más riqueza, porque "sólo así podremos entrar a las grandes ligas del mundo económico".
El documento expresa que uno de los determinantes de la pobreza y desigualdad es la capacidad de la población para generar y recibir un ingreso adecuado por medio de su trabajo y sus recursos.
Explica que el mantenimiento y reproducción actual de la pobreza se vincula de manera importante al escaso dinamismo y a la inequidad de la economía nacional.
Destaca que la capacidad de consumo de los distintos grupos de la sociedad es radicalmente distinta, ya que mientras que el 20 por ciento más rico de la población concentra más de la mitad de todo el consumo nacional, el 20% más pobre apenas logra adquirir el 3% del consumo total.
En Panamá, la pobreza se puede diferenciar en pobreza rural no indígena, que representa un 58% del total de la población pobre, la pobreza urbana en un 23% y la pobreza indígena que abarca un 19%.
Algunos datos alarmantes del problema demuestran que la pobreza no indígena afecta a 590,000 personas, es decir, casi 60% de este sector de la población vive en condiciones precarias.
Por otra parte, anota que una de las características de la pobreza rural es el acceso precario a la tierra, debido a que el 55% de los hogares pobres no cuentan con acceso a tierras propias para uso agropecuario, y la mayoría de los que sí poseen tierras no cuentan con el título de propiedad.
A raíz de estas cifras, la propuesta estatal propone el Programa de Desarrollo Sostenible para las áreas de Panamá, Coclé y Colón, el cual se sustentará con una inversión de 15.6 millones de balboas.
El Programa serviría para la capacitación de 18,971 personas y para el fortalecimiento de 170 comités productivos.
En cuanto a la reducción de la pobreza indígena, la propuesta del gobierno pretende impulsar la transferencia de tecnologías, respetando las tradiciones, así como detallar los mecanismos para la iniciar programas de educación adecuados a las necesidades y realidades de la población.
Sobre el tema de la pobreza el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), señala que la tasa de desempleo se mantiene por encima de los niveles que se registran en Latinoamérica y que presenta cierta inflexibilidad hacia la reducción, aún cuando el país ha registrado cierto crecimiento económico durante la última década.
El CoNEP advierte que a pesar de que durante la década anterior el Estado inició un proceso de cambio en las políticas públicas tendiente a incidir en el problema, aún hacen falta muchas gestiones para abrir nuevos mercados a los productos panameños.
Al referirse al salario mínimo señaló que el Estado no invierte en una economía de mercado para fijar salarios, los cuales se determinan de acuerdo a la oferta y demanda y a las negociaciones colectivas entre las partes, en aquellas actividades productivas donde existen organizaciones sindicales.
Indicó además que estas negociaciones toman en consideración la evolución de las actividades productivas específicas y de las empresas dedicadas a las mismas.