El niño no quería comer. Eso preocupaba a sus padres. Pero a él la comida lo tenía sin cuidado. En realidad a lo que temía era a la muerte. Y no dejaba de tener razón. Por probar una simple golosina estuvo a un paso de perder la vida. La vida de la familia Yee Delgado cambió radicalmente el pasado domingo 26 de agosto, cuando uno de sus miembros, un menor de 7 años, se atragantó con una golosina aparentemente inofensiva: la gelatina china.
La Dra. Beatriz Delgado de Yee, madre del niño, relató a