El campeón goleador fue Abel Quiñónez del equipo El Valle, mientras que el campeón portero fue Brayan Riquelme, de San Isidro.
Para impedirlo, los órganos trasplantados tienen que ser obtenidos de donantes compatibles: personas con el mismo tipo de tejidos que el paciente, cuyos órganos tienen propiedades químicas muy parecidas a las del receptor.
La supervivencia de los trasplantados de riñones hasta el momento, está por encima del 90%.
La transparencia dentro del programa es fundamental y es lo que ha hecho que éste sobreviva.
Tres meses después de las elecciones de mayo de 2004, las donaciones se fueron al piso.