Nación

Con la muerte al acecho

Los obreros han amenazado con seguir en las calles esta semana hasta que se tomen las medidas.


LA MUERTE parece ser la compañera inseparable de los trabajadores de la construcción. En tres meses de este año han muerto unos 10 obreros y otros han estado envueltos en accidentes que, afortunadamente, no pasaron del susto.
Es un asunto de arrastre. Desde 1998 a la fecha han perdido la vida más de 140 trabajadores de la construcción.
Todos han perecido por la falta de seguridad en los proyectos o por no usar los equipos de protección.
Sólo en el corregimiento de San Francisco hay 18 proyectos por aprobar y 91 en construcción, según información del Ministerio de Vivienda (MIVI).
Los obreros del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) se mantienen en piqueteos y no han descartado la posibilidad de irse a huelga por este tema.
De hecho, varios proyectos del país han sido paralizados.
Ya esta semana se vivieron los primeros episodios de caos.
La ciudad se congestionó cuando fue cerrada la vía Transístmica por tres horas y la vía España por más de 45 minutos.
Pero, allí no termina todo. Genaro López, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS), advirtió que las acciones de protesta seguirán hasta que se cumpla con las medidas de seguridad.
El pasado 21 de marzo se instaló una Comisión Tripartita para la Seguridad en la Industria de la Construcción precisamente para atender el caso.
Incluso, el ministro de Trabajo, Reynaldo Rivera, solicitó a la Asamblea Nacional la aprobación de más recursos, a través de una partida extraordinaria, para nombrar inspectores de seguridad y salud.
Ante este panorama, Panamá América salió a observar lo que está ocurriendo.
Nuestra primera parada fue en el proyecto Aqua Lina, ubicado en Punta Pacífica.
La obra, de 42 pisos, es uno de los proyectos paralizados. La denuncia de SUNTRACS es que se están incumpliendo las medidas mínimas que garanticen su vida.
El dirigente Ronald Adanson explicó que solo hay barandas de seguridad en seis pisos.
Lo anterior indica que en 36 pisos los obreros se juegan la vida sin protección.
Alegó que hay mamparas en los pisos tres y 39.
Es decir, del piso 3 al 39 la persona que caiga morirá.
Adanson también aseguró que las mamparas del piso 39 son para evitar la caída de objetos contundentes y no para salvar vidas.
"Dentro del proyecto, los huecos de los ascensores tienen precipicios", denunció.
Mencionó que no hay barandas de seguridad, no hay pasamanos, ni luz en las escaleras.
Allí se han reportado cuatro accidentes. En esta obra laboran unos 400 trabajadores.
Denunció que el Ministerio de Trabajo hace recomendaciones y se van.
Este medio trató de conocer la versión de la empresa encargada de la obra, pero evitaron responder.
El ingeniero Georgilio Trejos, encargado, al notar nuestra presencia y a pesar de nuestros insistentes intentos por consultarlo, se retiró.
Se nos impidió la entrada al proyecto, alegando que corríamos peligro.
En otro proyecto visitado encontramos al dirigente Carlos Mata, quien manifestó que desde el miércoles 28 de marzo les dieron plazo a la constructora para que cumplieran con las medidas; sin embargo, no ha sido así.
Mata aprovechó para mencionar que las mallas de las mamparas están deterioradas, pues son compradas en el Mercado Público, a bajo costo.
El ex presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Valentín Monforte, dijo que es más seguro construir un edificio que un puente.
Según dijo, las obras como acueductos, infraestructuras o de electrificación tienen más riesgos de construcción que un edificio de altura.
"Supuestamente la parte más riesgosa de edificios altos es la relacionada a revestimiento de exteriores".
Se trata de los repellos de la fachada, la instalación de vidrios grandes.
A su juicio, existen las previsiones y las normas para que los trabajos se ejecuten.
El arquitecto explicó que en Panamá ocurren los accidentes porque no existe la supervisión de las normas de seguridad.
Además, hay falta de precaución de los trabajadores que se toman los riesgos, porque no les gusta ponerse los artículos que cuidarán sus vidas.
"No existe por parte de las empresas esa supervisión de que los obreros tomen las medidas de seguridad".
Alegó que hay muchos obreros que, cumpliendo la empresa, ellos se preocupan muy poco por su propia seguridad. Por ejemplo, trabajan en alturas sin amarrarse, en andamios frágiles, sin ninguna protección para la vista.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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