Con el tema "Un nuevo nacimiento de la libertad", Barack Obama tomará posesión como el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos el próximo martes 20 de enero.
El tema de esta celebración, una de las frases en el famoso Discurso de Gettysburg, buscará conmemorar la memoria del presidente Abraham Lincoln, quien en aquella ocasión, en 1863, tendió la mano a sus adversarios, a fin de reconciliar las heridas de la nación en plena guerra civil.
Sin duda, el tema reviste una extraña coincidencia histórica.
Tras años de profundas divisiones políticas y escándalos, hoy el ambiente en la capital estadounidense rebosa de optimismo: cifras conservadoras estiman que asistirán dos millones de personas para este evento, y entre los asistentes fluye un entusiasmo inédito en la historia reciente del país.
Jason Waskey será uno de los que presenciarán estas actividades muy de cerca.
Delegado del Partido Demócrata y Presidente en el Comité de Campaña de Obama en Maryland, Waskey comparte la esperanza en el nuevo Presidente.
Uno de los conversos iniciales durante la larga contienda primaria entre Obama y la entonces senadora Hillary Clinton, el joven activista reconoció lo difícil en asegurar la nominación de su partido: "Obama no tenía oportunidad. Hillary iba a ser la escogida.
En ese momento, lo nuestro era apenas una campaña, pero lentamente empezamos a ganar apoyo". A su juicio, como un pequeño negocio, la campaña poco a poco se consolidó a través operaciones de registro de votantes en los barrios más pobres en Maryland.
No obstante, Lincoln no es el político que Waskey identifica con Obama: "Su estilo es como Kennedy, joven y con sentido de propósito.
Yo no estaba vivo cuando Kennedy tomó posesión y nos exhortó a todos a no preguntar qué podía hacer el país por nosotros, sino que podíamos hacer nosotros para el país… [Hoy] Obama nos llama a involucrarnos y de llevar a todos los Estados Unidos hacia delante".
Vista la mezcla de curiosidad y anticipación, como Waskey, muchos alrededor del mundo aguardan qué rumbos tomará la administración del presidente Obama para hacerle frente a los retos impuestos por una profunda crisis económica. Junto al nuevo Presidente, la expectativa también protagonizará esta toma de posesión.