Guillermo Puga, el representante del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO) ante la junta directiva de la Caja de Seguro Social (CSS), manifestó que no se oponen a una pensión vitalicia para los afectados por el dietilenglicol, sino que necesitan que se despejen las dudas sobre la propuesta de las autoridades .
Explicó que el tema no se ha sometido a votación en la directiva y solo se ha discutido dos o tres veces.
Entre las interrogantes están de dónde saldrá el dinero, si hay un acuerdo con el Gobierno para que se haga responsable de asumir esos costos, porque el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) no tiene dinero para enfrentar el pago de las indemnizaciones.
Además, están en consulta con el Comité de Familiares, que se opone a la propuesta, porque no tiene un estudio técnico científico que incluya compensación por expectativa de vida para fallecidos y daños emergentes a los sobrevivientes.
Citó el caso de los menores y el de los fallecidos que no están en la propuesta, como las precondiciones a los que acepten las indemnizaciones, que son un mínimo de $235 y un máximo de $1250.
“Queremos el estudio actuarial para ver cuál es el comportamiento del programa y tomar las decisiones”, dijo.
La reacción de Puga se dio luego de que el director de la CSS, Guillermo Sáez-Llorens, expresara que CONATO se había convertido en un obstáculo para pasar el tema de la pensión.