La eliminación de la reelección de los legisladores, la existencia de un sistema judicial que promueva y garantice la igualdad de oportunidades, la creación de un mecanismo para que el Gobierno Nacional rinda un informe a la ciudadanía sobre su productividad, y la necesidad de otorgar títulos de propiedad de las tierras que ocupan campesinos e indígenas, fueron entre otras las conclusiones presentadas por los diferentes sectores de la economía nacional que participaron en la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa, CADE 2000.
Angélica Maytín Justiniani, quien expuso la propuesta de las Asambleas de la Sociedad Civil, reiteró que las partidas circuitales deben ser transferidas a los Representantes de Corregimiento, ya que los legisladores no han estado trabajando a favor de los pobres y usan las partidas para mantener el clientelismo político.
En relación al tema de la rendición de cuentas, Maytín dijo que los ministros o directores deben presentar su plan operativo y al final de año deben rendir cuentas de lo que se hizo y lo que no se pudo hacer, tras aclarar que no se trata de "buscar chivos expiatorios", sino de mejorar el sistema.
Agregó que la población está evaluando este gobierno a través de un monitoreo denominado Visión Nacional 2020 plasmado en un documento conocido como el "gobiernómetro" que busca medir la efectividad de la administración pública.
Por su parte, el Consejo Nacional de la Empresa Privada, (CoNEP), en ponencia expuesta por la empresaria Nivia Rossana Castrellón, considera que debe haber una estrategia contra la pobreza cuyos objetivos puedan ser medibles y cuantificables a corto, mediano y largo plazo, y entender que para reducir la pobreza hay que establecer un matrimonio entre lo "económico y social".
Teniendo como testigos al segundo vicepresidente de la república, Dominador Kayzer Bazán, al Arzobispo de Panamá, Monseñor José Dimas Cedeño y al presidente de la APEDE, Carlos Sucre, los representantes de los diferentes sectores firmaron la Declaración CADE 2000, que establece en su primer punto el reconocimiento de que la pobreza en Panamá alcanza niveles alarmantes e inaceptables.
El viceministro de Finanzas, Norberto Delgado, quien presentó la propuesta gubernamental, señaló que el Estado considera que la salud y la educación son los aspectos fundamentales para desarrollar una plataforma ideal para alcanzar el desarrollo humano.
Por su parte, Marcos Allen, quien presentó la propuesta del Consejo Nacional de los Trabajadores Organizados, destacó que es imprescindible iniciar procesos de rescate y reforzamiento de los valores éticos y familiares y que los trabajadores cuenten con un empleo formal y adecuadamente remunerado para mejorar el nivel de vida de los panameños.
José Mendoza, quien expuso los planteamientos de la Coordinadora Nacional de los Pueblos Indígenas, destacó el tema de la inseguridad jurídica respecto a la propiedad indígena, se constituye hoy en un riesgo para las etnias, para los inversionistas y para el mismo Estado.
Por su parte, el segundo vicepresidente de la República, Dominador Kayser Bazán señaló que el gobierno nacional está de acuerdo con muchos de los planteamientos hechos en CADE 2000, para combatir la pobreza.
Las organizaciones que se agruparon en la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa (CADE) 2000, dieron a conocer la declaración final en torno al debate sobre la pobreza.
En el acuerdo los firmantes se comprometieron a trabajar por la adopción de políticas de Estado que promuevan la creación y mejor distribución de la riqueza nacional, así como el desarrollo humano sostenible, en un marco de solidaridad, equidad, transparencia jurídica y ética.
Los firmantes señalan que combatir la pobreza es un compromiso que corresponde asumir a todos los sectores.
El anexo de la Declaración CADE 2000 señala que ente los temas que se tratarán está la globalización y apertura: integración social, las capacidades productivas y comerciales, la inversión extranjera y la distribución del ingreso.
Sobre el Estado, sus funciones y su reforma, se tratará la descentralización, los costos de transacción, la evaluación y control del gasto y la deuda pública.
Se informó que dentro del tema de la inversión social se estudiarán temas como la pobreza indígena y agraria, la reforma tributaria, el fondo fiduciario y el presupuesto nacional.
El tema de la educación tendrá un importante sitial dentro de las discusiones, ya que se hablará sobre la capacitación o educación para el trabajo, la generalización de valores, la educación intercultural adecuada a realidades regionales.
También se debatirá sobre la salud básica y preventiva y la dispersión geográfica, dentro del tema de la salud en la población.
Los grupos representativos tendrán una participación activa dentro de las discusiones, en lo referente al salario mínimo, el trabajo infantil y el porcentaje de desempleo con especial consideración en las mujeres y grupos vulnerables.
Entre otros temas se discutirá la discriminación ética y de género, el papel de los medios de comunicación, el estado de derecho, administración de Justicia y la seguridad jurídica.
La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) declaró durante la conferencia que la pobreza continúa siendo un tema de Estado, con causas y consecuencias económicas, políticas, sociales y culturales.
Indicó que la estrategia para combatirla requiere la participación activa y el compromiso de todos los sectores del país.
El Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), la Coordinadora Nacional de los Pueblos Indìgenas de Panamá, la Asamblea de la Sociedad Civil y el Gobierno Nacional, entre otras organizaciones, participaron en CADE 2000 para analizar colectivamente los temas de interés nacional, y firmaron la declaración.