Nación

Condena al terrorismo, respaldo a propuesta panameña


Lima.- La pretensión del gobierno de la presidenta Mireya Moscoso de que Panamá pese más en la escena hemisférica quedó confirmada en la XI Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado que clausuró ayer con la adopción de una condena al terrorismo que varios delegados juzgaron que sienta las bases de un nuevo concepto de cooperación en materia de seguridad, que refleja el llamado que la mandataria lanzó en su discurso de apertura.
Además de su papel militante en promover la lucha antiterrorista, la diplomacia panameña se destacó en esta cumbre por un protagonismo inusual en la concretización de sus relaciones con los países vecinos, México y el propio Perú.
Llamó la atención que la delegación panameña que acompañó a la mandataria, encabezada por el canciller José Miguel Alemán y el viceministro de Relaciones Exteriores, Harmodio Arias, fue la más nutrida de la región.
En el curso de la cumbre, tanto el presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez, y la canciller de El Salvador, María Eugenia Brizuela de Avila, anunciaron que visitarán Panamá el 29 de noviembre y a mediados de diciembre, respectivamente, mientras funcionarios mexicanos elogiaron al gobierno panameño por el empeño que le ha puesto a la realización del Plan Puebla Panamá.
No obstante, la amenaza del terrorismo cobró una nueva dimensión con los atentados del 11 de septiembre, convirtiéndose en el tema candente de la cumbre. Un documento político anexo a la Declaración de Lima, adoptada por los representantes de 21 países Latinoamericanos más España y Portugal, reza en parte: Reafirmamos el compromiso de combatir los actos de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones donde quiera se produzcan y por quien quiera que los cometa; de no prestar ayuda ni refugio a los autores, promotores y participantes de actividades terroristas.
Este apartado se complementa con la necesidad de fortalecer las legislaciones nacionales de manera de evitar la impunidad, orientándolas a erradicar este tipo de actos que atentan contra la paz y la democracia, asegurando el sometimiento a juicio o la extradición de éstos.
Con las resoluciones adoptadas por la cumbre se pretende achicar espacios y obstaculizar los movimientos de personas o grupos terroristas, a fin de desmontar los santuarios terroristas en los que antaño se convirtieron algunas naciones del continente, en la opinión de delegados de España, que continúa sufriendo el flagelo del terrorismo de ETA en el país vasco.
En su discurso, la presidenta Moscoso resaltó que los actos terroristas contra Nueva York y Washington del pasado septiembre, han dado un vuelco a la humanidad.
Situaciones que sólo tenían cabida en la imaginación, hoy las tenemos frente a nosotros como una realidad aterrorrizante que además se ha convertido en un elemento de desestabilización económica y generador de mayor recesión con todas sus secuelas de desempleo y pobreza, añadió.
Como en cada oportunidad que se nos permita hacerlo, ésta es propicia para reiterar nuestro repudio al terrorismo en cualquiera de sus manifestaciones, dijo.
La violencia no puede bajo ninguna circunstancia ser siquiera considerada como medio idóneo para la solución de conflictos. Reiteramos nuestra solidaridad para con el pueblo norteamericano y para los familiares de las víctimas, muchas de las cuales eran respetables ciudadanos de nuestras naciones.
El discurso de Moscoso, rendido con frases pausadas, duró apenas 10 minutos, mientras que el presidente anfitrión de Perú, Alejandro Toledo habló el doble del tiempo con voz ronca y pausada. Mientras hablaba el mandatario peruano, se observaba que los cancilleres de Nicaragua y México, Francisco Aguirre y Jorge Castañeda, inútilmente se esforzaban por permanecerse despiertos.
Las medidas de seguridad fueron creciendo en rigidez casi de hora en hora. Mientras el enviado de El Panamá América logró penetrar la seguridad y permanecer sentado en la segunda fila durante la ceremonia de inauguración el vierne, ayer le fue impedida la entrada al moderno Swiss Hotel donde se realizó la reunión, ya que las autoridades declararon el edificio fuera de límites a los medios informativos.
Aunque Toledo había anunciado que ayer los jefes de Estado iban a reunirse a solos sin cancilleres ni otros asesores, esa encerrona fue puesta en duda cuando el embajador de Panamá en Perú salió del hotel y reveló que Alemán y Arias acompañaban a la presidenta en la reunión cerrada.
El despliege de las medias de seguridad fue notable, dando al barrio residencial de San Isidro el aspecto de una ciudad ocupada por elementos policiacos y tropas del ejército peruano. Las barricadas que impedían el paso de vehículos en las inmediaciones del Swiss Hotel fueron motivo de iracundas escenas por parte de los residentes del barrio con las autoridades.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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