El Panamá América
El Segundo Tribunal de Justicia aplicó una pena de siete años y cuatro meses de prisión contra cinco personas responsables del secuestro en 1995 de la estudiante universitaria Sonia Croissant, por cuyo rescate se había solicitado el pago de B/.500,000.
Inicialmente, el Juzgado Sexto había condenado a los implicados, pero la fiscalía solicitó la aplicación de una pena más severa debido a la gravedad de los delitos de secuestro, asociación ilícita para delinquir y atentar contra la seguridad del Estado.
El tribunal determinó imponer la pena de siete años y cuatro meses de prisión a Jairo Vargas, Alquis Aranda, Oscar Tuñón, Eduardo De Gracia y Carlos Ortega, a quienes se señala como responsables directos de haber participado en el secuestro de Croissant.
La estudiante universitaria fue secuestrada el 20 de diciembre de 1995, cuando fue interceptada por cuatro sujetos armados que la bajaron de su auto y la obligaron a tomar otro para ser llevada a una casa de seguridad, en donde se le mantuvo retenida.
Las autoridades investigaron a 10 personas como implicadas en el secuestro, pero luego se determinó que sólo cinco habían participado directamente del plagio.
Unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) en una operación encubierta lograron ubicar el paradero de los secuestradores y pudieron rescatarla sin que sufriera ningún tipo de lesión. Los secuestradores habían solicitado al padre de la víctima un rescate de B/.500,000.
Entre los plagiadores de Croissant figuraban algunos parientes que conocían de sus movimientos y de la capacidad económica de su padre, quien poseía varios negocios.
A pesar de la advertencia de los secuestradores de no avisar a la Policía, sus familiares presentaron la denuncia correspondiente y la PTJ desplegó su cuerpo especial de reacción que ubicó en 48 horas el lugar en donde se le mantenía retenida.
Durante ese año se registró una ola de secuestros que obligó a las autoridades a proponer un proyecto de ley para aumentar las penas en casos de delitos de secuestros.