En la investigación, que estuvo a cargo de la Fiscalía Séptima de Circuito, se determinó que funcionarios del Juzgado Segundo Seccional de Familia, falsificaban la firma de la jueza Eysa Emérita Escobar en sentencias de divorcio.
La adulteración de las sentencias de divorcio era realizada por el concubino de una funcionaria del juzgado, que sustrajo sellos y documentación del despacho para realizar las alteraciones.
La red también mantenía a un grupo de personas que le conseguía clientes, por los cuales se le pagaba la suma de B/.50.
Luego, la red ofrecía tramitar el divorcio en un lapso de sólo cuatro días, tras el pago de unos B/.400 a B/.500.
La red utilizaba pasantes de abogados para contactar potenciales clientes.
También algunos abogados remitían a clientes a la red criminal.
El juzgado condenó a la ex funcionaria Niurkakela Flores a la pena de 80 meses de prisión por el delito de falsedad de documento y corrupción de empleados públicos.
Mientra que a 50 meses fueron sancionados Omar Batista, Benito Rodríguez, Orlando Rodríguez, Manuel Santiago Pinilla, Oscar Esquina, Juventino Villarreal, Wingston Mojica y Luis Andrión por el delito de falsificación.
En tanto que se ordenó el sobreseimiento de Ana Lola Blaisdel y Rosy Agustín Cedeño, por no encontrarse suficientes evidencias.
La fiscalía determinó que la red realizó divorcios que no tenían validez.
La investigación se inició cuando la jueza segunda de Familia, detectó en una de las sentencias que su firma estaba alterada.
Tras realizar las pruebas de grafología, se comprobó la falsificación.