Un total de once comerciantes colombianos, que movieron la mayor parte de su dinero ilícito a través de dos empresas de la Zona Libre de Colón, fueron condenados a ocho años de prisión por lavado de dinero en el vecino país.
Según una noticia aparecida ayer en El Tiempo de Bogotá, la mayor parte del dinero se movió a través de dos locales de venta ubicados en Colón: Speed Joyeros y Argento Vivo. Su propietaria, Yardena Mizrahi, fue condenada en Estados Unidos por conspiración para lavar dinero. Un solo comerciante alcanzó a mover en Panamá más de 2 millones de dólares en mercancía. Se estima que el grupo de empresarios lavaron al menos 30 millones de pesos en total.
La justicia panameña aportó parte de las pruebas como facturas de los movimientos, rastreos de cuentas corrientes y varias intervenciones telefónicas que utilizó un juez colombiano para lograr la condena.
Las investigaciones sobre este caso se iniciaron en 1999 tras varios seguimientos hechos por efectivos del DAS, en los que se descubrió que el grupo de comerciantes viajaba con frecuencia a la Zona Libre de Colón, con grandes cantidades de dólares en efectivo y cheques.
El dinero les era entregado por un itermediario financiero que les proponía un jugoso negocio: pagarles el viaje a Panamá y entregarles los dólares por debajo del precio oficial para que cancelarán sus deudas por adquisición de mercancía. Una vez en Colombia, los comerciantes restituían el dinero entregado por el intermediario, pero en pesos colombianos y así legalizaban los narcodólares.
Los condenados fueron: Miguel Angel Alvarado o Nasser Ahmed Daychoun Leal, Carlos Fabio Bárez Gómez, Jorge Enrique Carvajal, Polidoro Estupiñán, Jaime Humberto Figueredo, Gustavo Arley López, Juan Guillermo Marín, Jorge Alberto Salas, José Uriel Serna, Gustavo Adolfo Vargas y Linette Zoraida Victoria Ríos.