El juzgado sexto penal aplicó penas de 48 y 40 meses de prisión a red de narcotraficantes que utilizaba un centro de masajes en Vía Venetto para la venta y distribución de cocaína en su mayoría a ciudadanos extranjeros.
El juez sexto, Rubén Royo, aplicó una pena de 48 meses de cárcel a los ciudadanos José Luis Fusa Villarreal y Romualdo Martínez. En tanto impuso una sanción de 40 meses de cárcel a Dinnhora Aydee Ticas Miranda y a la colombiana Maribel Barrios Valdés de Dutary, quienes utilizaban el centro de masajes Beautiful Body para la venta y trasiego de droga.
Paralelamente el tribunal absolvió de los cargos a los ciudadanos panameños Jorge Bladimir Lombardo Moreno y a Ricardo Antonio Mendieta James, contra quienes no se encontró evidencia de su participación en el ilícito.
El juez estimó que ambos sindicados se encontraban de manera accidental en el vehículo en donde se decomisó la droga y que no tenían ninguna participación en la venta de la droga que se ejecutó con el agente encubierto.
No obstante, la fiscalía de drogas presentó una apelación contra la decisión del tribunal de absolver a ambos encartados, por considerar que existen evidencias sobre la vinculación de ambos con la red dedicada a la venta de drogas.
De acuerdo con las sumarias, la investigación se inició a raíz de una petición del Jefe del DIIP, Javier Licona y se designó como agente encubierto a un agente del Departamento de Criminalística del Ejército de los Estados Unidos.
En el desarrollo de la investigación se ejecutaron varias compras simuladas de droga y en una de ellas se logró el arresto de los cabecillas de la organización y luego se ejecutó un allanamiento en el Beautiful Body.
Según las pesquisas se logró establecer que el centro de masajes también era usado para actividades de prostitución clandestina y venta de drogas. Las investigaciones determinaron que el centro de masajes era frecuentado mayormente por ciudadanos de origen norteamericano.
Al momento de ejecutar la operación, las autoridades antidrogas lograron establecer que los compradores de drogas ingresaban al lugar con la excusa de recibir masajes, pero en el fondo adquirían los estupefacientes.
Dentro de las investigaciones no se logró establecer de donde la red obtenía los estupefacientes, pero se sospecha que eran trasegados por mar desde Colombia por células del narcotráfico que operaban por el sur.