El alcohol está detrás de la mayoría de los accidentes de tránsito fatales en el país, lo que ha vuelto a poner sobre el tapete reformas más drásticas para evitar que personas en estado de ebriedad conduzcan un vehículo.
Hay dos iniciativas presentadas en la Asamblea Nacional que buscan endurecer las sanciones contra los conductores ebrios, pero éstas siguen engavetadas.
Una de ellas es el anteproyecto de Ley No. 165 presentado ante la Comisión de Comunicación y Transporte, la cual pretendía dictar las normas relacionadas con la suspensión, revocación, cancelación y restricción de licencias de conducir en la República de Panamá. La iniciativa fue impulsada por el diputado panameñista Manuel Grimaldo .
El otro anteproyecto promovido por el oficialista y médico Iván López pretendía regular y modificar la Ley "que establece el nivel legal de alcohol en la sangre de los conductores".
Según Grimaldo, sus propios colegas del PRD le dijeron que no discuten el anteproyecto porque no quieren que sea un partido de oposición el que se lleve ese logro de sancionar a los conductores irresponsables.
Por su parte, el diputado López citó cómo algunos países, entre estos Costa Rica y Perú, determinaron como límite permitido de alcohol en la sangre el 0, 05% aunque, según muchos expertos, los problemas comienzan con un nivel de 0, 04%.
Actualmente la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre lleva consultas para el aumento de las multas y los actos agravados de conductores que se encuentran en estado de embriaguez.
Se busca establecer un sistema de puntaje (0 a 35) que iría en aumento a medida que el conductor cometa faltas. Al llegar al máximo se le cancelará la licencia.
Conductores ebrios sin controles
No hay un programa de salud que dé seguimiento a los conductores sancionados para su rehabilitación.