Los grupos estadounidenses que promueven la no entrega del Canal de Panamá contradicen el concepto internacional de seguridad pública y de relaciones respetuosas entre los Estados, expresó ayer la presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Nivia Rossana Castrellón.
"Esos puntos de vista quizás hayan sido conducentes en 1977, pero creemos que 23 años después, son extemporáneos cuando se han cumplido todos los requisitos y condiciones, para la devolución a Panamá de la vía interoceánica", declaró Castrellón.
A su juicio, esta clase de manifestaciones en Estados Unidos no tienen ninguna vigencia, y van contra el concepto de seguridad jurídica a nivel de derecho internacional público.
"Así que sólo lo vemos como una simple crítica de un movimiento protagonizado por algunos norteamericanos", señaló Castrellón.
Agregó que debe haber la suficiente madurez para que los intereses y las posiciones de la mayoría sean las que primen en el tema del Canal de Panamá.
Unos 250,000 norteamericanos firmaron una petición presentada el pasado martes, al Congreso, reclamando que Estados Unidos mantenga una presencia militar en Panamá, contrariamente a lo que estipulan los Tratados Torrijos-Carter suscritos en 1977.
La iniciativa busca lograr que el presidente estadounidense Bill Clinton, presione a su homóloga panameña, Mireya Moscoso, para mantener soldados norteamericanos en Panamá.
"Estoy segura que el pueblo norteamericano y el panameño, están de acuerdo en que el Canal interoceánico es de Panamá, y que debe ser transferido el 31 de diciembre próximo, a las doce mediodía", puntualizó Castrellón.