Solís Penca dice ahora que desde hace dos meses no cobra por su trabajo como asesor en el Ministerio de Educación. Asegura que ya una vez se denunció su presencia en el Gobierno, violando la Ley Faúndes.
Recordemos que este diario publicó el entuerto de Solís Palma en marzo del 2006, lo que provoca la pregunta, ¿y qué hay con el dinero que cobró antes de las recientes publicaciones? Parece que se queda con el chenchén, pues ya dijo la Procuraduría de la Administración, que el hombre no viola nada asesorando -no muy bien, por lo visto-, a Cañizales.
Otra cosa piensan en el Ministerio Público, cuya jefa ha dicho muchas veces que la ley se estaba violando. Ahora nos toca esperar para ver si se ejecutan acciones en pos de que se devuelva el dinero que ya se le pagó al susodicho. Si no se hace nada, ¿Se estará violando la ley por omisión?
Y hablando de educación, futuros y presentes, es terrible que muchos panameños no den bola ni en la universidad ni en el INADEH, ni en ningún sitio, por la mala formación que traen desde la escuela primaria y secundaria. ¡El horizonte no está nada claro!
No se cansan los buseros de provocarle al país luto y dolor. Ayer se derramó más sangre, y a nadie en las alturas parece importarle la situación.