En un pequeño local ubicado a orillas de la vía principal del corregimiento de Pueblo Nuevo, encontramos a Cándido Castillo Pérez, un humilde trabajador que a pesar de su condición, por encontrarse en una silla de ruedas, no es impedimento para hacer un muy ingenioso trabajo en la confección de retrovisores para automóviles y camiones.
Cándido asegura que lleva tres años de estar realizando esta labor con mucho empeño y dedicación, por lo cual se ha ganado el respeto de mucho clientes que lo visitan.
Todos los días lo podemos encontrar en la puerta del pequeño local de su propiedad provisto con los materiales básicos que necesita para hacer su trabajo.
Cándido es un ejemplo de superación personal, de que cuando se quiere se puede seguir adelante.