El Ejército colombiano confirmó el secuestro de ocho investigadores judiciales a manos de un grupo paramilitar de extrema derecha, que el lunes emboscó una comisión integrada por 80 de ellos en un paraje rural del noroeste del país.
El comandante de la Cuarta Brigada del Ejército, general Eduardo Herrera, informó de que en el ataque resultó herido un funcionario del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI) y que en la reacción de las tropas fue muerto uno de los pistoleros y capturado otro.
Herrera atribuyó la acción a un grupo paramilitar que opera en los poblados de la Ceja y Abejorral, en el departamento de Antioquia (noroeste), donde se registró el ataque.
Uno de los nueve funcionarios, reportados inicialmente como desaparecido, fue hallado sano y salvo horas más tarde.
El oficial indicó que las tropas del Ejército, con apoyo del comando de policía de La Ceja, decomisiaron a los pistoleros material de guerra y equipos de comunicación.
Los investigadores secuestrados integran una comisión del CTI de la Fiscalía, que junto con detectives del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, policía secreta), investigan la existencia de varias fosas comunes en La Ceja y Abejorral.
Versiones periodísticas procedentes de Medellín, la capital de Antioquia, indicaron que los investigadores hallaron este lunes dos fosas comunes con un número indeterminado de cadáveres, que se piensa son víctmas de los grupos paramilitares que operan en la región.
Según el relato de los investigadores que escaparon al ataque, la comisión, que viajaba en varios automóviles, fue atacada con fuego de fusilería cuando se movilizaban por un sitio conocido como la Llanada, entre La Ceja y Abejorral.
Los funcionarios judiciales eran escoltados, además, por 40 agentes del DAS.
Los grupos de extrema derecha mantienen una "lucha a muerte" contra las guerrillas izquierdistas, que se manifiesta generalmente a través de masacres de campesinos en zonas de influencia de los rebeldes.
Según la Fiscalía, 30 integrantes del ente investigador han sido asesinados en distintos ataques de los paramilitares desde 1997.