A poco más de un mes para que concluya la actual legislatura, la Asamblea Nacional de Diputados experimenta una marcada inactividad, que se ha profundizado luego de la ruptura de la alianza oficialista y la controversia por la aprobación de la segunda vuelta, que aún no ha concluido.
Hasta el pasado jueves, cuando se inició el segundo debate del presupuesto general del Estado, 21 proyectos de ley estaban en lista para ser evaluados por el Pleno de la Asamblea.
Mientras se mantiene suspendida la discusión del segundo bloque de las reformas electorales, la junta directiva ha intentado avanzar con el orden del día con pocos resultados, como el que solo se haya podido aprobar un proyecto de ley en las últimas dos semanas.
Todavía quedan pendientes temas como la Asociación Público Privada, las reformas a la norma legal de la Lotería Nacional, el que establece el Código de Derecho Internacional Privado y las propias reformas electorales.
Lo que llama la atención es que, si se compara el programa del lunes 4 de julio, cuando comenzaba el actual periodo de sesiones, con el del último día en que hubo Pleno, todavía 13 proyectos continúan en la agenda a espera de que se le dé segundo debate.
En lo que va de esta legislatura, que se inició el 1 de julio, se han aprobado 13 proyectos de ley en tercer debate. Las comisiones de trabajo viven la misma realidad. En las últimas tres semanas han sido canceladas sesiones de varias de ellas y las que han funcionado lo hacen con cuatro o cinco diputados, cuando, generalmente, están compuestas por nueve.
En la última semana solo la de Presupuesto y la de Gobierno aprobaron proyectos en primer debate, mientras que otras como Trabajo y Transporte suspendieron sus sesiones.
El presidente de la Asamblea, Héctor Aparicio, admitió que se ha tenido sus altas y bajas, pero negó que este Órgano del Estado esté paralizado y que, haciendo una comparación, para estos días se han enviado más proyectos para la sanción del presidente que durante el mismo período de sus antecesores, José Luis Varela y José Muñoz.
“A mí me ha tocado ser presidente con la ruptura de una alianza que ustedes saben que esto ha tenido que ver”, destacó.
Pero, lo que sí reconoció Aparicio es que el ausentismo de los diputados no se ha podido corregir.
Según el diputado, este es un problema de conciencia que no se corrige y que atañe a todos sus colegas por igual, ya que deben asumir su responsabilidad de asistir a la Asamblea, porque fueron elegidos para que legislen en beneficio del país.
Enntre tanto, el vicepresidente, Marcos González, afirmó que es normal en todo Parlamento del mundo que la actividad se trabe en temas con puntos de vista divergentes.
Consideró que en este período se ha dado una productividad aceptable y culpó a sus antiguos aliados de aplicar tácticas dilatorias.
Al respecto, el diputado panameñista, Adolfo Valderrama, sostuvo que en las últimas reuniones los diputados de Cambio Democrático son los que más han faltado y las comisiones que presentan mayor actividad son las que están a cargo de sus copartidarios.
Ayer, el Pleno continuó, tras recesos e interrupciones, con el segundo debate del Presupuesto General de la Nación para el 2012.
El jueves, por falta de acuerdo entre bancadas sobre la metodología de discusión, se atrasó la discusión hasta que se logró el consenso de que sería tratado en dos bloques.
Mientras el proyecto de Ley 292, que es el referente a las reformas electorales, se encuentra estancado en el punto siete del orden del día sin señales de que se pueda reanudar.