Las cuentas de la Feria de La Chorrera fueron congeladas tras una demanda civil interpuesta por parte de la propietaria de los juegos mecánicos para niños, luego que se le rescindió el contrato porque no reunía las medidas de seguridad señaladas por los bomberos.
Jessica Aguirre, dueña de los juegos, demandó a la Feria por B/.200 mil.
Mario Jaén, presidente del Patronato, explicó que se limitó a cumplir una Resolución dictada por la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos, en la cual se advertía de fallas en los juegos.
Durante la realización de la Feria cerca de cinco personas resultaron heridas por accidentes en los juegos mecánicos.