Los puntos críticos para los automóviles inician desde el sector de la Cabima en Alcalde Díaz, donde el carril izquierdo está hundido por un gran desnivel y los hombros de las calles son inexistentes.
El dirigente transportista de la costa atlántica, Gustavo Becker, dijo que lo peor de la situación de la vía radica en que CUSA tiene siete meses de estar rehabilitando la carretera y no se ve un aceleramiento en los trabajos que realiza. Esto ha causado molestias en la dirigencia del transporte y sus agremiados, aseguró.
Según Becker, por lo menos una vez al mes tienen que cambiar los mazos de esprín de los autobuses que sostienen el tren trasero, por lo que están teniendo perdidas mensuales de aproximadamente B/.250.00.
Incluso confirmó que el transporte selectivo ha dejado de hacer carreras hacia sectores como Puerto Escondido y Villa Caribe en las afueras de Colón, debido al estado de la vía que se encuentra totalmente resquebrajada.
Sumado al mal estado de calle hay que sumarle el costo de la gasolina. Otro problema es la inexistencia de hombros en toda la vía, en muchas áreas este punto de apoyo es esencial para las mulas de carga de contenedores que van con destino a la Zona Libre de Colón.
Como si fuera poco hay que agregar la gran cantidad de herbazales y los pocos letreros de señalización que existen en los 65 kilómetros de carretera.