Una demanda por B/. 20 millones contra el Estado continúa en manos de las autoridades judiciales, luego que a finales de 2004 se suspendiera el contrato con el Consorcio Colombiano Andino, encargado de la construcción de la línea de transmisión eléctrica Guasquitas-Panamá.
La Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA), adjudicó al Consorcio Andino, la licitación para la construcción de la segunda línea de transmisión, pero al argumentar el uso de materiales de baja calidad se procedió a quitarles el proyecto.
Esto trajo como consecuencia que ETESA tenga que devolver de los pagos por el servicio que presta, casi B/.1.0 millón de mensuales.
Según Ricaurte Vásquez, ministro de Economía y Finanzas, el desembolso se da debido a que cada mes se calcula el pago del servicio bajo la base de que la línea de transmisión está terminada, al no estar completa debe devolver el dinero, que hasta la fecha suma unos B/. 11 millones.
Vásquez explicó que hasta el momento el Estado no ha tenido suerte en los resultados de las demandas que le interponen, pero aclaró que no debe existir excusa para retomar el proyecto de suma importancia para el sector eléctrico y de las telecomunicaciones.
Aún así la empresa colombiana no termina de luchar pues está a la espera de la solicitud de arbitraje ante "SIAS", un organismo arbitral con sede en Nueva York, Estados Unidos. Sobre este arbitraje las autoridades panameñas fueron notificadas el mes pasado.
Mientras tanto, Juan Urriola, quien aún es director de ETESA, no responde ante los rumores que a raíz de toda esta situación se le solicitó la renuncia al cargo.
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Similares de Panamá (SITIESPA), solicita se reanude el proyecto que comercializándose traería ingresos por B/. 330 millones al año.
El 70% de la obra será financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el 30% restante lo aportará ETESA. La II fase del proyecto tenía un costo de $34 millones.
Consorcio demanda al Estado por B/.20 millones
Además hay un proceso arbitral en Nueva York que tiene estancado el proyecto eléctrico.