Así salió al paso el catedrático y constitucionalista Miguel Antonio Bernal ante las respuestas que Jorge Hernán Rubio, de la Comisión de Estilo, le dio a este medio sobre cómo se iban a enmendar los errores en el texto único de la Carta Magna, publicados en la Gaceta Oficial N°. 25,176 de 15 de noviembre de 2004.
Rubio dijo a Panamá América que él personalmente se inclinaba por publicar una fe de erratas sobre los textos a los cuales se les debía corregir, aunque puso en claro, que la otra vía es la promulgación íntegra de un nuevo texto único en Gaceta Oficial.
Pero para Bernal, el decir que se editará una fe de erratas es una muestra más de que no les importa la Constitución y que lo que se publicó en la Gaceta Oficial N°. 25,176 es una "prueba sumaria" de ello. "Es vagancia y zanganería lo que tienen los diputados", sentenció.
El catedrático, quien el pasado viernes 11 de marzo publicó en este medio un artículo de opinión en donde planteaba el problema, agregó que no son 15 los errores, sino 88.
Bernal incluye aquellos errores de puntuación y de técnica constitucional que no se desglosan en el informe que presentó la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales, al secretario de la Asamblea Nacional, Carlos Smith.
Preocupante resulta esto, dijo, porque en otros países se tiene una meticulosidad extrema en los asuntos de la Constitución, pero en Panamá es todo lo contrario. Advirtió que es triste que instituciones como el Tribunal Electoral, el Tribunal Constitucional y la Corte Suprema, entre otras, fueran las que se percataran del problema y no ciudadanos meticulosos o casas editoriales.
"Mucho apuro trae cansancio" y al final se convirtieron en "coleccionistas de errores y horrores", concluyó Bernal al sostener que esto coloca al país en una situación perjudicial desde el punto de vista de la hermenéutica, porque la Constitución que "ellos dicen que es, no es".
Por su parte, el historiador y también catedrático Alberto Osorio Osorio considera importante hacer los correctivos del caso, para evitar que surjan tergiversaciones e interpretaciones erradas.
Y es que según dijo, hasta los errores de puntuación pueden alterar el sentido de los artículos. "No es lo mismo decir "No te quiero" a "No, te quiero", explicó.
Por ello, en asuntos legales como el de la Ley máxima del país, se requiere mayor precisión en la puntuación, sentenció.
Dicha Comisión de Estilo, designada por el pleno del Órgano Legislativo, estuvo integrada por Carlos Vásquez Reyes (presidente), Neftalí Jaén (secretario) y los comisionados Wigberto Quintero, Jorge Henán Rubio, José Blandón, Rigoberto González, Jorge Giannareas, Eligio Salas, Salvador Sánchez, Adolfo Ahumada y Harley Mitchell.
Su labor no sólo era hacer la numeración secuencial de los artículos, sino efectuar las correcciones gramaticales y de forma.
La actual Constitución, con las reformas, tiene 328 artículos en total.
Pese a que en 1994 se derogaron los artículos 196 y 197, en el Texto Único que recoge las reformas de ese año, estos artículos permanecieron allí con la frase en paréntesis (derogados), cuando se debió correr la numeración, tal como lo establece la técnica constitucional.
Nueve artículos fueron incluidos en las reformas de julio de 2004. Mientras, se derogó uno; el 169.