La procuradora suplente Mercedes Araúz de Grimaldo opinó que ni con una Asamblea Constituyente se resuelve el problema de crisis de corrupción que presentan ciertas instituciones en el país, si la actuación de los que participan de ella no es transparente.
"En síntesis, una Constituyente bien llevada, con parámetros definidos, es lo que se necesita para modernizar nuestras instituciones, pero no es la solución si las personas que trabajan en ella y las que deben hacer cumplirlas no tienen una voluntad de cambio", expresó Araúz de Grimaldo.
Durante su ponencia ante miembros de la Asociación de Ejecutivos de Empresas (APEDE), la procuradora suplente señaló que no son las reformas constitucionales ni las nuevas leyes las que harán el cambio en las instituciones en crisis, pues debe existir empeño en sus miembros, para que cambie la percepción.
"Nos viene más de esto y peor", dijo Araúz de Grimaldo al referirse a que la sociedad panameña entiende los niveles de corrupción que se están dando, y no puede dejar pasar desapercibido el momento de realizar cambios.
Sostuvo que los temas de corrupción y libertad de expresión deben ser bien analizados en los cambios que se quieren para el país, ya que "el primero nos aboca a un abismo, mientras que el segundo no debe confundirse con libertinaje".
Hizo un llamado a la sociedad, para que entienda la difícil realidad que enfrenta la justicia panameña ante el reto de mantener la institucionalidad garantizada por medio de un ordenamiento jurídico que no responde a la dinámica de un mundo moderno.