La recesión económica mundial ya comienza a dar sus primeros golpes en Panamá. Un total de 26 de las 38 residencias que se construyen para extranjeros están paralizadas en el distrito de Boquete.
La compra masiva de tierras, al igual que la construcción de viviendas se ha detenido y los norteamericanos se están absteniendo de hacer inversiones en estos momentos.
Los impuesto de construcción han disminuido drásticamente, que cayeron en un 30% de lo que estaban percibiendo.
El golpe para el municipio se ha sentido fuertemente, ya que de los cuatro ingenieros municipales que se nombraron en Boquete, sólo ha quedado uno que puede atender los proyectos existentes.
Boquete es considerado como uno de los mejores lugares del mundo para vivir.