Actualmente hay diferentes tipos de accidentes que pueden ocurrir en un proyecto de edificación, entre ellos, los relacionados con químicos, solventes y en espacios estrechos o cerrados.
Además se contemplan los de carácter físico, como el peso que se debe cargar y la posición donde el obrero desarrolla su tarea.
Sin embargo, lo que más preocupa al dirigente del SUNTRACS son las muertes por ausencia de medidas seguridad. Hasta el momento, según el secretario, van 17 obreros fallecidos realizando su labor o relacionados, de uno u otra forma, con el tema de la seguridad laboral.
En sectores, como Punta Pacífica, donde hay una gran cantidad de proyectos de construcción se están omitiendo varios factores relativos al tema, como falta de iluminación en las escaleras, carencia de barandales en el vaciado de losa y ausencia de mamparas en los elevadores.
"Para nosotros el objetivo de principio a fin en materia de construcción no es la ganancia del capital, sino la seguridad -reconoce Guerrel- y, en este caso, los empresarios o dueños de empresas constructoras están desplazando su responsabilidad a los subcontratistas".
De acuerdo con Guerrel, los subcontratistas son un fenómeno económico que ha cobrado un notable auge a través de las licitaciones.
Estos subcontratistas evaden todas las disposiciones establecidas. Guerrel insiste que la subcontratación de los servicios de carpintería, albañilería, pintura y de mosaico, por citar algunos ejemplos, sirven para que las empresas se ahorren dinero en inversión de seguridad.
"Todos los subcontratistas están al margen de la ley -recalca Guerrel-, amparados en muchas ocasiones por los propios estamentos o instituciones que tienen que velar por la seguridad de los trabajadores".
Así tenemos que si un obrero supera sin protección el metro ochenta de altitud, una distancia que se considera altura peligrosa, las obras deben ser paralizadas por el Ministerio de Trabajo, pero es todo lo opuesto; la construcción prosigue, sin inconvenientes.
"El Ministerio de Trabajo va a paralizar la obra, cuando se pierda la vida de un obrero o sufra un accidente, que quede lisiado de por vida. Eso es algo que se ha venido denunciando y hemos obtenido un mínimo de respuesta", agrega el secretario.
Sitios como Punta Pacífica, donde se construyen 38 proyectos que sobrepasan los 50 pisos de altura, de acuerdo con el dirigente, no cumplen con la instalación de las mallas de seguridad en más de un 50% de las edificaciones, lo que evitaría la caída libre de un obrero.
El factor tiempo-producción es otro aspecto que está contribuyendo a que no se asuma con las responsabilidades acordadas por el Código de Trabajo. "Muchos proyectos tienen sus mallas ensambladas y no colocadas, porque consideran que es pérdida de tiempo si se usa una grúa para colocarla".
Actualmente, el sindicato hace uso de la cláusula número 89 donde aplica una hora de charla mensual, en tópicos concernientes a la exigencia y uso correcto de los equipos de seguridad para contrarrestar los accidentes laborales.
Con el auge que tiene la construcción y los edificios que sobrepasan los 50 pisos de altitud, si no se toman las medidas de seguridad que plantea el sindicato, los accidentes en la construcciones se van a seguir produciendo.
La ausencia de una norma coercitiva que obligue a cumplir las disposiciones en materia de seguridad o empresas subcontratadas, es un eslabón que se mantiene en agenda y que las autoridades no han concretado con los sectores involucrados.
En el 2004, murieron 21 obreros de la construcción mientras trabajaban.
De los 21 casos, 11 se registraron en las empresas subcontratadas, es decir, el 52.3%.
En los primeros 12 días de este año, ya se había precipitado una grúa y dos obreros habían perdido la vida.