El desvío de B/. 4.2 millones que habían sido destinados al Instituto Nacional de Formación Profesional (INAFORP) en el año 2000-2001, ha provocado que el director de la entidad Juan Planells realice una consulta a la Procuraduría de la Administración para conocer si existe alguna base legal que justifique la sustracción de estos dineros por la pasada administración.
El director del INAFORP informó que remitió al Banco Nacional de Panamá una notificación donde se daba a conocer que el dinero de la cuenta de la entidad ya no se encontraba, porque había pasado a llenar un déficit en el Tesoro Nacional.