EL NIVEL de política en la Universidad de Panamá sorprendió a Mir N. Islam, un docente que ejecutó en ese centro de estudios superiores algunos proyectos financiados por el Estado y el Banco Interamericano de Desarrollo.
El consultor dijo a este diario que el sistema de elegir al rector y a otras autoridades universitarias es nuevo para él, quien trabajó por muchos años en la Universidad de Delaware, Estados Unidos.
Se sorprendió porque está acostumbrado a un sistema donde las autoridades y el cuerpo docente lo escoge un consejo directivo que exige altos méritos académicos, publicaciones y elevados niveles de investigación.
La convocatoria para llenar las vacantes se publica en diarios y revistas y el proceso de selección es riguroso.
"Dudo que los estudiantes tengan la madurez para decidir los candidatos óptimos para los cargos". Islam se refiere a que en la Universidad de Panamá las autoridades se eligen mediante votación en la que participan docentes, administrativos y estudiantes.
Explica que en la universidad donde trabajó, y en la mayoría de los centros de estudios superiores, un aspirante a docente debe pasar por entrevistas que duran hasta cuatro días.
Para un cargo directivo, que en el caso panameño sería el de decano, la entrevista incluye más días.
"En mi universidad, para ser un profesor asistente, se requiere como mínimo dos años de experiencia, pero veo que aquí con sólo una licenciatura se puede entrar como profesor asistente y se puede llegar hasta a ser titular", expresó con asombro.
El investigador y docente jubilado, quien aclaró que no quiere criticar, sino dar sugerencias, reveló que durante el tiempo que estuvo en la UP escuchaba quejas de los docentes y estudiantes por la falta de buenos laboratorios, de una biblioteca con obras actualizadas y de computadoras.
Contrastó esta situación de falta de recursos, con el alto presupuesto que destina la universidad al personal administrativo, lo que considera, aumenta la burocracia.
De esa burocracia dijo ser víctima, pues en uno de los proyectos que dirigió, el BID había comprometido B/. 170, 000, pero por la demora en la universidad con la liberación de los cheques, se dejaron de usar más de 20 mil balboas.
Islam, nacido en Bangladesh, es un experto en bioquímica y ciencia de los alimentos. Del 2001 al 2003 dirigió dos proyectos sobre papaya y mango en Panamá, patrocinados por el BID a través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y la Universidad de Panamá.
Actualmente hay un proyecto de rallado de papaya verde en el mercado, que ha sido muy exitoso.
El experto enfatizó en la necesidad de reestructurar la universidad y buscar la excelencia.
Expresó que durante el desarrollo del proyecto en la Universidad de Panamá, tuvo que comprar equipo y reactivos, además de pagar 4, 000 en concepto de alquiler en el Departamento de Química.
Afirmó que se siente satisfecho con lo que pudo lograr, pero a veces sintió frustración con la burocracia y la demora en los trámites.
"Si realmente desean enseriar el tema deben tener un consejo directivo y pedir asesoría afuera. Las universidades de otros países tienen asesores visitantes o de intercambio, para mejorar. Hay muchas cosas por arreglar en pro de la excelencia", expresó.
Islam afirma que otro aspecto que le llamó poderosamente la atención es la forma de protestar de algunos estudiantes, que se cubren el rostro.
Afirmó que en su experiencia docente no es común que los estudiantes quieran perder clases, pues el objetivo que tienen es graduarse rápido para entrar al mercado laboral.
La Universidad de Panamá fue creada mediante Decreto Presidencial del 29 de mayo de 1935 dictado por el doctor Harmodio Arias Madrid. Fue inaugurada el 7 de octubre de ese mismo año e inició clases al día siguiente con una matrícula de 175 estudiantes en las carreras de Educación, Comercio, Ciencias Naturales, Farmacia, Pre Ingeniería y Derecho.
Actualmente este centro de estudios superiores cuenta con 228 edificios para atender una matrícula de 74, 059 estudiantes.
Consultor sugiere cambios en Universidad de Panamá
Indicó que el alto presupuesto que se destina al personal administrativo, aumenta la burocracia.