Un consumidor se presentó recientemente a la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia para exponer una queja contra una empresa inmobiliaria, por la venta de una casa.
Aparentemente la vivienda era nueva, pero presentaba rajaduras en las paredes y filtraciones de agua. El caso se encuentra actualmente en investigación por el departamento de Defensoría de Oficio de la institución.