Consumidores del país exponen su vida ante la ausencia de una norma que reglamente el etiquetado en Español, lo que provoca que importadores compren productos en el extranjero, a bajo costo, con fechas de caducidad próxima, para obtener un mayor margen de ganancias.
La situación se agrava para el consumidor, tomando en cuenta que el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) mantiene engavetada una norma de etiquetado en Español para alimentos y productos de consumo humano, a pesar de que ésta fue elaborada desde 1997.
Mientras, el panameño común no puede leer la información aparecida en otro idioma en las etiquetas de los productos provenientes del extranjero, incluida la fecha de vencimiento.
La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) y el Ministerio de Salud defienden la pronta ejecución de la norma de etiquetado en Español, sin embargo, la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres y Similares de Panamá (ACOVIPA) no está de acuerdo con la medida.
El comisionado de la CLICAC, Gustavo Paredes, indicó que como consecuencia de la ausencia de un reglamento sobre el etiquetado, algunos importadores y comerciantes locales, compran mercancías de "saldo" en el extranjero, con fecha de vencimiento próxima a los seis meses, pero que por la demora de los trámites aduaneros, llegan al consumidor a punto de caducar, lo que es un riesgo para la salud humana.
Explicó que los comerciantes e importadores utilizan esta práctica, debido a que compran lotes de productos a muy bajo precio y logran obtener casi el doble de ganancias. Destacó que la práctica no es ilegal, hasta tanto el producto no llegue al consumidor con la fecha de expiración cumplida.
Paredes manifestó que la CLICAC tiene la sospecha de que cuando decomisa productos vencidos, éstos provienen de esos lotes comprados en el extranjero. No obstante, el funcionario aseguró que la CLICAC no tiene facultad para entrar a investigar en los libros de las empresas, lo único que puede hacer es sacar de circulación los productos con fecha de caducidad cumplida.
El decomiso de productos sin fecha de vencimiento se duplicó en el 2001 en comparación con el año pasado, según cifras de la CLICAC. Incluso la CLICAC sostiene que algunos de los productos comprados en el extranjero son vendidos en los semáforos en forma ambulante.