El consumo y la comercialización extrema, que se han incrementado en los últimos años, han trastocado el verdadero sentido de la Navidad, aseguró ayer el padre Conrado Sanjur.
La Navidad, explicó, es la celebración del misterio de la encarnación, es decir, que Jesús se hace persona y se inserta definitivamente en la realidad para promover y gestionar un reino de amor, un mundo de justicia, de vida y de paz, que es el proyecto de Dios.
Sin embargo, manifestó, lo que hay ahora es mucha comercialización, en donde la sociedad de consumo se impone muy fuerte con sus símbolos alienantes que venden y crean confusión en la comunidad y lo que se celebra no ese misterio, sino más bien una fiesta llena de muchas bebidas alcohólicas y gastos excesivos.
Aseguró que este alto nivel de consumo está atentando y tergiversando el verdadero sentido de la Navidad, una fiesta sencilla, familiar, comunitaria, eclesial, religiosa; pero con repercusión en las actitudes y las actuaciones de las personas que creen en este misterio.
Esta fiesta, dijo, merece celebrarse en la intimidad de la familia, la comunidad, porque es tiempo de hacer cosas buenas, en especial el Gobierno, que debe hacer nuevas leyes que cambien los niveles de pobreza, enfermedad, para que existan en el país mejores condiciones de vida.
Precisó que la verdadera forma de cumplir con ese plan de Dios es promover que nuestra realidad en Panamá avance en términos de la justicia, el respeto por la vida, el respeto a los derechos humanos y la solidaridad.
"En Panamá necesitamos urgentemente que el espíritu de la Navidad se haga presente en todas las estructuras de la sociedad panameña, sobre todo en quienes dirigen al país, con el fin de llevar al pueblo a condiciones de bienestar y de derecho", destacó.