A pesar de que Panamá posee el agua suficiente para su abastecimiento, el alto grado de contaminación y la pérdida de calidad pone en peligro la producción nacional, destaca un informe del Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) de la Universidad de Panamá.
El problema de la contaminación del agua y la pérdida de su calidad se ha convertido en un obstáculo para la preservación de la salud pública del país; la causa primordial es el tratamiento inadecuado de las aguas servidas y las excretas.
La Bahía de Panamá constituye uno de los focos principales de contaminación, que requiere ser saneada en los próximos años.
Otra caso similar de contaminación se está dando en la provincia de Veraguas, porque no poseen los recursos necesarios para darle un tratamiento adecuado a las aguas negras.
De igual forma, en la provincia de Los Santos, debido al mal estado de los alcantarillados; el Río Guararé se está contaminando rápidamente.
De acuerdo con las leyes panameñas, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y el Ministerio de Salud deben garantizar el suministro de agua potable a todo el país, pero la cobertura no satisface la demanda de la comunidad.
Según el informe, el área urbana está cubierta en un 93 por ciento, mientras que la rural sólo en un 73 por ciento.
En Panamá se consumen aproximadamente 270 millones de galones de agua diarios, mucho de los cuales son desperdiciados en diferentes formas.
La principal causa de esta fuga es la falta de concienciación en el uso del recurso, y que los sistemas de suministros están deteriorados por el uso y la falta de mantenimiento.
El informe del IDEN destaca que la calidad del agua se deteriora también por las filtraciones de sustancias tóxicas, tales como herbicidas y pesticidas en la agricultura (los hidrocarbonos clorinados o DDT) y algunos metales (cobre) que se utilizan en las líneas eléctricas.
Las actividades mineras también constituyen un problema para la contaminación del agua, pues muchos de los procesos que se realizan con los minerales requieren que se utilicen sustancias químicas que afectan la salud de los pobladores.